Las autoridades de Sri Lanka han ordenado este lunes el ingreso en prisión, al menos durante una semana, de un monje acusado de planear una fallida operación de contrabando de cannabis. La operación terminó con la detención de otros 22 religiosos y la incautación de más de 100 kilos de estupefacientes tras su regreso a Colombo desde Tailandia.
El Tribunal de Primera Instancia de Negombo ha decretado este lunes una orden de custodia de siete días para el monje al que se considera responsable de coordinar el intento de tráfico de drogas, tal y como ha informado el portal de noticias ceilandés NewsWire.
De acuerdo con las pesquisas, el religioso habría organizado el desplazamiento de los 22 monjes a Tailandia y se habría encargado de canalizar las comunicaciones vinculadas a la trama a través de WhatsApp.
El sospechoso fue detenido el domingo, después de supuestamente darse a la fuga y ocultarse en la zona de Miriswatta --unos 25 kilómetros al este de Colombo-- tras las detenciones del resto de monjes cuando aterrizaron el día anterior en el Aeropuerto Internacional de Bandaranaike, al norte de la capital. En ese momento, la Policía se incautó de un total de 112 kilogramos de narcóticos, en su mayoría cannabis de la variedad Kush y hachís.