Artemis II despega rumbo a la Luna con cuatro astronautas tras más de medio siglo

La misión Artemis II despega con cuatro astronautas para rodear la Luna, probar Orión y abrir una nueva era de vuelos tripulados más allá de la Tierra.

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El cohete SLS  Jennifer Briggs/ZUMA Press Wire/ DPA

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El cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) ha iniciado su ascenso este jueves a las 00.35 (hora española) desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, dentro de la misión Artemis II, que llevará a cuatro astronautas a circunnavegar la Luna por primera vez en más de 50 años.

Artemis II enviará a los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, en una misión de alrededor de diez días alrededor de la Luna y de regreso, marcando el primer vuelo tripulado del programa Artemis.

Los cuatro viajan en la nave Orión, que será su vivienda durante un periplo de unos 1,1 millones de kilómetros y diez días. La tripulación vivirá y trabajará en el módulo de tripulación, mientras que el módulo de servicio suministrará los recursos básicos para su supervivencia, como agua potable, nitrógeno y oxígeno respirable.

En primer lugar, la nave Orión dará varias vueltas a la Tierra antes de emprender un trayecto de cuatro días hacia la Luna, sobrevolar el satélite y regresar al planeta.

Una vez lograda la órbita terrestre, la etapa superior del SLS impulsará a Orión a una órbita altamente elíptica, donde la tripulación y los equipos en tierra comprobarán que todos los sistemas operan de forma correcta.

Durante esta fase, los astronautas asumirán el control manual de la nave para llevar a cabo una demostración de operaciones de proximidad con Orión utilizando los motores del Módulo de Servicio Europeo, capacidades que serán esenciales en las próximas misiones Artemis.

Tras completar las verificaciones y pruebas, el segundo Módulo de Servicio Europeo proporcionará a Orión el empuje definitivo para insertarse en la órbita lunar, pasando casi 7.500 kilómetros más allá de la Luna y girando a su alrededor antes de poner rumbo de vuelta a la Tierra en una trayectoria de retorno libre y segura. La duración prevista de la misión es de unos diez días.

Verificación de los sistemas de soporte vital

Al ser la primera ocasión en la que astronautas viajan a bordo de Orión, Artemis II incorpora varios hitos para validar en el espacio muchos de los sistemas de soporte vital de la nave, que se utilizarán por primera vez en condiciones reales. De este modo, la tripulación aportará información clave para las futuras misiones Artemis a la superficie lunar.

La cabina de Orión dispone de un volumen habitable de 9,34 metros cúbicos, lo que ofrece a los astronautas un espacio similar al de dos monovolúmenes. Tras el ascenso impulsado por el SLS de la NASA, la tripulación retirará los reposapiés de los asientos de Wiseman y Glover (comandante y piloto, respectivamente) para ganar libertad de movimiento durante el vuelo.

La nave Orión cuenta con casi un 60 por ciento más de volumen que los 5,95 metros cúbicos del módulo de mando del programa Apolo, el proyecto tripulado que llevó al ser humano a la Luna en los años 60.

En el regreso, la tripulación afrontará la reentrada en la atmósfera terrestre a gran velocidad y temperatura antes de amerizar en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, donde les esperará un equipo de recuperación integrado por personal de la NASA y del Departamento de Defensa para trasladarles de vuelta a tierra firme.

El papel de Europa en Artemis

Europa desempeña un rol relevante en Artemis a través de la Agencia Espacial Europea (ESA), sobre todo en la construcción de la nave Orión. Aproximadamente la mitad de la nave ha sido diseñada, fabricada, probada y entregada desde Europa a Estados Unidos, mientras que la sección superior se ha construido en territorio estadounidense.

La nave Orión es muy diferente al Transbordador Espacial, que era un vehículo de gran tamaño, completamente reutilizable, con capacidad para seis tripulantes, brazo robótico propio y espacio para carga.

“El Transbordador Espacial era demasiado pesado, no tenía las prestaciones para escapar de la fuerza gravitatoria de la Tierra y escapar de la órbita de la Tierra. Para eso hacía falta una nave espacial completamente distinta, completamente nueva, mucho más pequeña, pero con unas características muy interesante, que es la nave Orión, que lleva una tripulación más reducida”, detallan desde la ESA.

Aunque Orión no está diseñada para posarse sobre la superficie lunar, sí puede alcanzar la órbita de la Luna, operar allí durante varias semanas y traer de regreso a los astronautas, ya que dispone de la potencia necesaria para escapar del campo gravitatorio terrestre y completar las misiones previstas dentro del programa Artemis.

La única sección de Orión que se recupera al final de la misión es la cápsula donde viaja la tripulación. La nave incorpora servicios que no existían en las cápsulas Apolo, como una máquina de ejercicio, un retrete y una pequeña cocina.

La tripulación que volverá a la Luna

El comandante de Artemis II, Reid Wiseman, fue seleccionado como astronauta de la NASA en 2009 y finalizó su formación en mayo de 2011.

Reid Wiseman es un veterano de la Marina con 27 años de servicio, piloto, padre, ingeniero y nativo de Baltimore. Fue seleccionado como astronauta por la NASA en 2009 y sirvió como Ingeniero de Vuelo a bordo de la Estación Espacial Internacional para la Expedición 41, desde mayo hasta noviembre de 2014.

El piloto de la misión es Victor J. Glover, elegido como astronauta de la NASA en 2013. Fue piloto de la misión SpaceX Crew-1 de la NASA a la Estación Espacial Internacional, dentro de la Expedición 64.

Glover fue seleccionado como astronauta mientras trabajaba como becario legislativo en el Senado de los Estados Unidos. Sirvió como piloto de la nave espacial Dragon Crew-1, llamada Resilience, que voló a la Estación Espacial Internacional, donde también ejerció como ingeniero de vuelo para las Expediciones 64/65.

La primera mujer que volará hacia la Luna será Christina Hammock Koch, seleccionada como astronauta de la agencia espacial norteamericana en 2013.

Ha sido ingeniera de vuelo en la Estación Espacial Internacional para las Expediciones 59, 60 y 61. Koch estableció el récord del vuelo espacial individual más largo realizado por una mujer, con un total de 328 días en el espacio, y participó en la primera caminata espacial totalmente femenina. Ha sido asignada como Especialista de Misión I de la misión Artemis II de la NASA.

El primer astronauta no estadounidense que viajará a la Luna será el canadiense Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Nacido en 1976 en Ontario, creció en una granja cerca de Ailsa Craig antes de trasladarse a Ingersoll para cursar la educación secundaria.

El coronel Hansen está casado y tiene tres hijos. Entre sus principales aficiones se encuentran la navegación a vela (crucero y regatas), la escalada en roca y el ciclismo de montaña.