Así vivió un español en Dubái los bombardeos en Emiratos: miedo inicial y mensaje de calma

Un periodista español en Dubái narra explosiones, alertas en móviles y miedo inicial, pero destaca el mensaje oficial de que todo está bajo control.

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Vista de Dubai durante los bombardeos iraníes del 1 de marzo EUROPA PRESS

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Pablo, un periodista español que lleva años residiendo en Dubái, ha descrito cómo se está viviendo en la ciudad de Emiratos Árabes la oleada de bombardeos lanzados desde Irán en la región, después del ataque previo de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.

“Un poco de miedo y nervios al principio”, reconoce, aunque matiza que las autoridades emiratíes están trasladando en tiempo real que está “todo bajo control”, según ha contado a Europa Press.

Relata que en la mañana del 28 de febrero comenzaron a oírse las primeras detonaciones, algo que se esperaba tras las amenazas de Teherán, y que los bombardeos alcanzaron incluso áreas residenciales. “Empezaron a llegar ráfagas de cohetes y drones cada dos horas, sin parar, también a zonas hoteleras, residenciales y turísticas, pero se derribaban casi todos en el aire”, explica, precisando que, en cualquier caso, los restos de los artefactos han terminado cayendo sobre la ciudad tras ser interceptados. “Han causado daños, miedo, tensión y caos, pero el mensaje es que está todo bajo control. Nos piden estar tranquilos y no salir de casa”.

Ya a medianoche, de acuerdo con su testimonio, todos los teléfonos móviles de la población recibieron un aviso de emergencia, una alerta que sonó “altísimo” en los dispositivos. “Te despiertas con un ataque al corazón. Un mensaje pidiendo a la gente buscar refugio porque venían cohetes y drones”.

Con el paso de las horas, afirma que el clima se ha ido relajando y que la percepción generalizada es que la situación continúa “bajo control”. A su juicio, en Dubái se percibe que el régimen iraní “está muerto de miedo” y pretende “morir matando, por pura venganza, hacer el mayor daño posible”.

Aunque en los primeros momentos se vivieron “nervios” e incluso “pánico”, con personas abandonando sus viviendas y mucha gente “asustada”, ahora la mayoría en la ciudad considera que no van a sufrir “daño”. “En unos días, esto se habrá acabado”.

Como padre de dos niños, admite que el escenario es “complicado” cuando se escuchan las explosiones. “A los niños les digo que son fuegos artificiales”, comenta Pablo, que reconoce que, aun así, los pequeños formulan muchas preguntas.

Para concluir, sostiene que la actuación del Estado ante la ciudadanía ha sido de “diez”. “Manteniendo la calma e informando”, remacha el periodista.