El ataque a Irán dispara la crisis del Estrecho de Ormuz: rutas petroleras en riesgo y suspensiones de envíos

La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha intensificado el foco mundial en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del petróleo marítimo. Grandes compañías suspenden envíos y se disparan las alertas sobre posibles interrupciones que podrían sacudir los mercados energéticos globales

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Imagen por satélite tomada por la NASA del estrecho de Ormuz -/The Visible Earth/NASA/dpa

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El Estrecho de Ormuz se convierte en epicentro energético de la crisis

El Estrecho de Ormuz -estrecha vía marítima en el Golfo Pérsico por la que transita alrededor del 20 % del petróleo comercializado por mar- ha vuelto al centro de la agenda internacional tras el ataque de Estados Unidos y Israel contra Irán. El riesgo geopolítico se traduce ya en medidas y señales claras de posibles interrupciones en las rutas de crudo, con efectos que podrían saltar más allá del conflicto militar.  

Suspensiones de envíos y advertencias marítimas

Grandes compañías petroleras y casas de comercio internacional han comenzado a suspender envíos de petróleo y combustibles a través del Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques y la creciente inseguridad marítima, según fuentes del sector.  

Además, autoridades marítimas europeas -como la griega- han aconsejado a buques con bandera nacional evitar el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz por el peligro potencial que representa la escalada militar para la navegación comercial.  

Riesgo real para el tráfico comercial

Expertos en seguridad marítima advierten que la crisis ha elevado dramáticamente los riesgos para barcos y petroleros que atraviesan el Estrecho. En estos momentos, más de 750 buques —incluidos petroleros, portacontenedores y graneleros— permanecen dentro de la ruta, con un flujo que muestra movimientos principalmente de salida del Golfo por la precaución de armadores.

“El ataque de EE.UU. e Israel incrementa el riesgo de seguridad para embarcaciones en el Golfo y aguas adyacentes”, señalan analistas marítimos, que subrayan que las fuerzas navales iraníes cuentan con capacidades para disuadir o perturbar el tráfico comercial si consideran que la amenaza se materializa.

El petróleo y la prima de riesgo mundial

Más allá del propio transporte, los mercados energéticos ya reflejan el efecto de esta tensión. Los precios del petróleo se han incrementado y los operadores del mercado vigilan de cerca cualquier señal de interrupciones en la oferta que pasen por el estrecho.  

Los analistas advierten que incluso sin un cierre físico del paso, la percepción de riesgo -cuando cerca del 20 % del petróleo mundial transita por esta ruta- podría traducirse en más volatilidad en los precios, primas de riesgo elevadas y tensión en los precios de la energía a nivel global. 

Por qué importa tanto el Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz es una arteria crítica para la energía global: por él circulan diariamente decenas de millones de barriles de crudo y gas de países clave como Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Qatar hacia mercados en Asia, Europa y Estados Unidos.  

Aunque Irán ha utilizado este paso como carta de presión en tensiones anteriores -incluso cerrando temporalmente partes del estrecho durante maniobras militares- nunca ha llegado a bloquearlo completamente desde hace décadas, aunque se lo ha planteado como respuesta a ataques externos. 

Impacto en todas las economías

La combinación de ataques a Irán y la amenaza indirecta al flujo energético por el Estrecho de Ormuz ya tiene efectos amplios:

  • Mercados energéticos globales con precios al alza y mayor volatilidad.
  • Sector marítimo comercial en alerta, con rutas desviado y advertencias de riesgo alto.
  • Seguridad energética mundial pendiente de la evolución militar y diplomática en la región. 

Este choque entre tensiones militares y geopolítica energética subraya cómo un conflicto regional puede tener repercusiones globales, en particular cuando toca un punto tan estratégico como el Estrecho de Ormuz, cuya estabilidad es clave para el transporte de energía que mueve la economía mundial.