El Ejército de Israel lanzó este jueves un bombardeo contra un edificio de la Universidad Libanesa de Beirut, en la zona sur de la capital, que se saldó con la muerte de dos profesores de esta institución pública.
De acuerdo con la agencia estatal de noticias NNA, los fallecidos son Hussein Bazzi, director de la Facultad de Ciencias, y el profesor Mortada Srur. Por el momento no se ha informado de otros posibles heridos ni de la magnitud de los daños materiales.
El Ministerio de Educación y la Universidad han lamentado la pérdida de estos dos docentes, convertidos en víctimas de un "atroz ataque mientras desempeñaban sus funciones en el Complejo Universitario Rafki Hariri", según un comunicado difundido por la cadena de televisión Al Jadeed.
Ambas instituciones han calificado el bombardeo israelí como "crimen de guerra en toda regla" y han subrayado que "el Derecho Internacional Humanitario establece claramente la protección de las instituciones educativas y culturales y tipifica como delito cualquier ataque contra ellas en cualquier circunstancia", por lo que han reclamado a la comunidad internacional y a Naciones Unidas que "asuman sus responsabilidades y actúen con urgencia para proteger las instituciones educativas, preservar la inviolabilidad del campus universitario y mantener la educación al margen de los ataques y la violencia".
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha condenado lo que ha descrito como un "crimen condenable en todos los sentidos y una violación flagrante de las leyes y normas internacionales que prohíben los ataques contra instituciones educativas y civiles".
Aoun ha señalado que la ofensiva israelí contra este centro "supone un nuevo capítulo en la serie de ataques contra civiles" en Líbano y ha insistido en que "la repetición de los ataques israelíes contra instituciones civiles en Líbano hace que la comunidad internacional tenga la responsabilidad de actuar con urgencia para poner fin a estas violaciones y garantizar la protección de Líbano y de sus instituciones educativas y civiles".
En una llamada telefónica con el rector de la Universidad Libanesa, Bassam Badran, el jefe del Estado ha expresado sus condolencias por el fallecimiento de los dos académicos, extendiendo su pésame a las familias, al profesorado y al conjunto de la comunidad universitaria libanesa, antes de remarcar que "pese al sufrimiento", esta "seguirá siendo un faro de ciencia y pensamiento" para los libaneses.