Un ataque ruso dirigido contra un autobús urbano en el centro de la ciudad ucraniana de Nikopol ha provocado este martes al menos tres fallecidos y 16 heridos, según el último balance ofrecido por las autoridades de la región de Dnipropetrovsk. A estas víctimas se suma la muerte de un menor de once años en un ataque separado en el distrito de Sinélnikove, en la misma provincia.
“El enemigo atacó un autobús urbano en pleno centro de Nikopol con un dron. El autobús se aproximaba a una parada, había gente tanto dentro como en la parada”, ha señalado el jefe de la Policía Nacional de la provincia de Dnipropetrovsk, Oleksander Ganzha. El responsable policial confirmó inicialmente tres muertos y doce heridos, una cifra que poco después se elevó a 16 heridos, tres de ellos en estado grave.
Entre los heridos, ocho personas han tenido que ser ingresadas en centros médicos con lesiones causadas por metralla, barotraumatismos y fracturas, de acuerdo con la información difundida por las autoridades regionales.
Ganzha ha subrayado que no se trata de un “ataque aleatorio”, sino de un “acto de terror deliberado contra civiles” por parte de Rusia, dirigido contra personas “que simplemente estaban haciendo su vida normal”. Las fuerzas de seguridad investigan ahora los detalles del ataque con dron contra el transporte público y la zona de la parada.
En incidentes separados con drones en Krivói Rog, Pavlogrado y Sinélnikove, también en la región de Dnipropetrovsk, ha perdido la vida un niño de once años y otras cinco personas han resultado heridas. “El enemigo atacó cuatro distritos de la región con drones en más de diez ocasiones”, ha señalado Ganzha al detallar la magnitud de la ofensiva aérea en la provincia.
Estos ataques se enmarcan en una nueva jornada de intercambio de golpes entre Rusia y Ucrania, que este martes se ha saldado con al menos siete muertos. Drones lanzados por el Ejército ucraniano contra la región rusa de Vladímir han causado la muerte de al menos tres personas, un matrimonio y su hijo de siete años, según las autoridades rusas.