El Parlamento de Australia ha dado luz verde este martes a un nuevo paquete legislativo impulsado por el Gobierno que incrementa de forma significativa las penas vinculadas a los delitos de odio y a la posesión ilegal de armas. La reforma llega como respuesta directa al atentado perpetrado en diciembre durante la festividad judía de la Janucá en la playa de Bondi, en Sídney, donde perdieron la vida 15 personas.
En apenas unas semanas desde el ataque, ambas Cámaras han respaldado las nuevas normas, orientadas a reforzar la seguridad en los espacios públicos del país. Las medidas se aprueban tras el tiroteo del pasado 14 de diciembre, cuando dos hombres abrieron fuego contra los asistentes en la concurrida playa, según ha detallado el propio Parlamento en su página web.
La aprobación de estas leyes responde a la presión ejercida por las víctimas y sus allegados, que denunciaban la falta de capacidad del Ejecutivo y de las fuerzas del orden para garantizar la protección de la población australiana frente a este tipo de ataques.
Antes de la votación definitiva, el primer ministro, Anthony Albanese, reclamó “retirar las armas peligrosas de las calles” y subrayó que los terroristas “no solo tienen odio en sus corazones, sino también armas poderosas”. “Estamos luchando en dos frentes: contra el antisemitismo y el odio, pero también contra las armas peligrosas que hay en nuestra calles”, ha aclarado.
Los autores del atentado eran padre e hijo, que asesinaron a 15 personas e hirieron a otras 40 en Bondi coincidiendo con el primer día de la fiesta judía de las luces, la Janucá. El padre murió abatido por la Policía en el lugar de los hechos, mientras que el segundo tirador resultó herido por los agentes y permanece actualmente en prisión.