Las autoridades de Australia han comunicado este jueves una nueva asignación de 53.000 millones de dólares australianos, equivalente a unos 33.000 millones de euros, destinada al presupuesto de Defensa para los próximos diez años, con el objetivo de reforzar sus capacidades militares ante los crecientes “peligros” geopolíticos a escala global.
El Ministerio de Defensa australiano ha detallado en una nota oficial que, “teniendo en cuenta las peligrosas e impredecibles circunstancias estratégicas en las que nos encontramos, el Programa Integrado de Inversión 2026 incluirá adicionalmente 14.000 millones de dólares para los próximos cuatro años y 53.000 millones en la próxima década”.
Con este refuerzo presupuestario, el gasto en Defensa se elevará progresivamente hasta alcanzar el 3% del PIB en 2033, en línea con las demandas formuladas por la OTAN. Los cálculos del Ejecutivo apuntan a que ya se han comprometido alrededor de 425.000 millones de dólares australianos, unos 300.000 millones de euros, para “incrementar sus capacidades” militares y “contribuir a la disuasión” y la contención, en especial dentro de su área regional.
El ministro de Defensa, Richard Marles, ha subrayado que la cooperación estratégica con Estados Unidos seguirá siendo “indispensable para la seguridad nacional australiana” y ha remarcado que el Ejecutivo pretende avanzar hacia una mayor autosuficiencia, aunque sin renunciar a los “lazos cruciales” con Washington.
En este sentido, ha resaltado que la nueva hoja de ruta de defensa “da prioridad al fomento de una mayor autosuficiencia, lo que incluye “fortalecer la base industrial de defensa de Australia” y construir más plataformas militares de vital importancia en el país. Además, ha defendido que la autosuficiencia “no debe confundirse con la autosuficiencia militar”.
Las Fuerzas Armadas australianas han fijado como meta contar con un Ejército “más grande, más fuerte y más letal”, preparado para “estar en mejores condiciones para defender Australia y sus intereses”. El almirante David Johnston, alto mando del Ejército australiano, ha incidido en que “no es necesario ser especialista en seguridad nacional para saber y sentir que el mundo es diferente de lo que era hace unos años”.