Australia reclama frenar la escalada de violencia en Oriente Próximo tras las palabras de Trump sobre nuevos ataques

Albanese urge a rebajar la violencia en Oriente Próximo y alerta del impacto económico global tras los ataques de EEUU e Israel contra Irán.

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El primer ministro australiano, Anthony Albanese Lukas Coch/AAP/dpa

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El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha instado este jueves a que se rebaje la tensión y la violencia en Oriente Próximo, después de las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien augura más ataques en las próximas semanas.

Albanese, que ha ido ajustando gradualmente su posición desde el inicio de la guerra --que en un primer momento consideró necesaria para "evitar el desarrollo de un arma nuclear por parte de Irán"--, sostiene ahora que los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel "han mermado las capacidades de la fuerza aérea, naval e industrial de Irán".

"Ahora que se han alcanzado estos objetivos, lo que queda por cumplir está sin aclarar, así como cuál podría ser el resultado", ha señalado en un discurso pronunciado en Canberra, la capital del país. "Lo que está claro es que a medida que se alarga, mayor es el impacto sobre la economía mundial", ha apuntado, aludiendo a las consecuencias globales del conflicto.

El miércoles, el jefe del Gobierno australiano ya había advertido de que los próximos meses "no serán fáciles" para la ciudadanía debido a los efectos de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y al deterioro de la estabilidad regional.

"Australia no es parte en esta guerra, pero todos los australianos están pagando precios más altos por ella", lamentó entonces, alertando de que la crisis tendrá un efecto directo sobre los mercados internacionales.

Estas advertencias se producen mientras el precio de la gasolina continúa al alza por la crisis energética desencadenada en el estrecho de Ormuz, donde Irán mantiene ataques contra países del golfo Pérsico en represalia por la ofensiva, que ha dejado ya más de 2.000 muertos en territorio iraní.