El Gobierno australiano ha indicado este lunes que, por el momento, no tiene previsto desplegar buques de guerra para proteger a los petroleros que traten de atravesar el estrecho de Ormuz, bloqueado a la navegación por Irán como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. Japón, en la misma línea, ha apuntado que tampoco contempla de momento esta opción, aunque ha admitido que sería factible.
La ministra de Transportes de Australia, Catherine King, explicó este domingo que el Ejecutivo no enviará embarcaciones al estrecho de Ormuz con el fin de escoltar a los buques petroleros frente a eventuales ataques iraníes, de acuerdo con la información difundida por la cadena pública australiana ABC.
En Japón, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, ha precisado que su Gobierno igualmente no está valorando ahora el envío de barcos para acompañar a los petroleros en Ormuz “dada la situación actual en Irán”, si bien ha reconocido que esta medida podría llevarse a cabo mediante la emisión de una orden de seguridad marítima, según ha señalado la agencia de noticias Kyodo.
Estas posturas se conocen un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la puesta en marcha de una misión naval destinada a garantizar la seguridad de los buques en su tránsito por el estrecho, invitando a otros Estados afectados por el cierre de Ormuz a sumarse a la operación. “Con suerte, China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países afectados por esta restricción artificial enviarán buques a la zona”, declaró Trump.
En las últimas horas, el Ejecutivo francés también se ha desmarcado de la iniciativa impulsada por Washington, al rechazar su participación en la operación mediante un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores.