Autoridades del noreste sirio acusan al Ejército de crímenes de guerra en Alepo

La administración autónoma del noreste de Siria acusa al Ejército de crímenes de guerra y colaboración con Estado Islámico en su ofensiva sobre barrios kurdos de Alepo.

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Kurdos de Líbano protestan contra la ofensiva del Ejército sirio en Alepo Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Kurdos de Líbano protestan contra la ofensiva del Ejército sirio en Alepo Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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Las autoridades de la región autónoma del noreste de Siria han acusado al Ejército sirio de haber cometido crímenes de guerra y de colaborar con la organización yihadista Estado Islámico durante su ofensiva contra milicias y fuerzas de seguridad kurdo-árabes en varios barrios de mayoría kurda de la ciudad de Alepo, una operación que ha concluido en las últimas horas con un frágil y tenso alto el fuego.

Durante seis días consecutivos, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y la “policía” de la AANES, los Asayish, se han enfrentado en intensos combates contra las fuerzas leales a Damasco en los distritos de Asafiyé y, sobre todo, en Seij Maqsud. Estos choques ilustran el estancamiento de las conversaciones para integrar a los cuerpos de seguridad de la AANES en la estructura estatal de la nueva Siria dirigida por el presidente y ex dirigente yihadista Ahmed al Shara.

En un comunicado difundido en su cuenta de Facebook, la AANES ha asegurado que “Miles de combatientes armados, incluidos miembros de Estado Islámico participaron en el ataque utilizando diversos tipos de armas pesadas”, y ha presentado la ofensiva del Ejército sirio como un nuevo capítulo dentro de su “serie de masacres y violaciones sistemáticas perpetradas previamente contra los residentes de la costa siria y la gobernación de Sueida”.

Las instituciones kurdas responsabilizan al Gobierno de Damasco de encubrir una campaña de persecución impulsada por Turquía contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado organización terrorista por Ankara y actualmente en proceso de disolución, y al que vinculan con las Unidades de Protección Popular, núcleo principal de las FDS.

Según estas autoridades, el objetivo de Al Shara, alineado con las directrices de Estados Unidos, sería homogeneizar a todas las comunidades bajo su control y desmantelar definitivamente cualquier aspiración kurda a lograr una estructura federal.

En este escenario, la AANES sostiene que, una vez que el Ejército sirio y sus aliados consolidaron su presencia en Seij Maqsud, “estos grupos revelaron su odio y criminalidad al atacar a civiles desarmados y cometer masacres y violaciones contra las mujeres”, entre ellas una integrante de las Asayish, en una conducta que “expuso el verdadero rostro de su tortura brutal e inhumana”.

Ante estos hechos, la administración autónoma ha instado a la comunidad internacional a reaccionar: “Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional, las organizaciones de derechos humanos y las organizaciones humanitarias para que tomen medidas inmediatas para detener estas violaciones, iniciar investigaciones internacionales independientes e imparciales sobre los crímenes contra las mujeres, documentar todas las violaciones y remitirlas a los mecanismos judiciales internacionales pertinentes”.

Por último, la AANES ha subrayado que “la toma de estos dos barrios por grupos armados afiliados al Ministerio de Defensa no puede considerarse una victoria” y la ha definido más bien como “un acto de traición y un grave crimen perpetrado por una autoridad que afirma representar al Estado mientras, al mismo tiempo, asesina a sus propios ciudadanos y viola su dignidad”.