El ayatolá Alireza Arafi, de 66 años, ha sido designado como miembro clave del consejo interino que asumirá la dirección de Irán tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei.
La decisión fue anunciada por la Asamblea de Discernimiento de Conveniencia del Sistema, que confirmó la incorporación de Arafi como tercer integrante del órgano provisional encargado de liderar el país en esta etapa de transición.
Un consejo de tres miembros para la transición
El nuevo órgano de dirección estará compuesto por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y el propio Arafi.
Este mecanismo de liderazgo colectivo asume temporalmente las funciones mientras se activa el procedimiento constitucional para la elección del nuevo líder supremo.
Perfil religioso e institucional
Arafi es jurista del Consejo de Guardianes y ocupa actualmente la presidencia del Centro de Gestión de los Seminarios Islámicos de Irán. Además, ejerce como segundo vicepresidente de la Asamblea de Expertos para el Liderazgo, el órgano encargado de designar al máximo dirigente del país.
Su trayectoria combina peso religioso y presencia institucional dentro de las estructuras clave del sistema iraní, lo que refuerza su papel en este periodo excepcional.
La transición abre ahora una nueva fase en la cúpula del poder iraní, en un contexto regional de máxima tensión y con la mirada internacional puesta en la evolución política de Teherán.