Las autoridades de Azerbaiyán han comunicado este martes el traslado de un cargamento de ayuda humanitaria con destino a Irán, pese al aumento de la tensión entre ambos países en los últimos días a raíz de un ataque con drones contra el exclave azerí de Najicheván. Bakú atribuyó esta acción a Teherán, que se ha desmarcado de cualquier participación.
El Ministerio de Situaciones de Emergencia ha señalado que el envío se realiza “por orden del presidente de Azerbaiyán”, Ilham Aliyev, y ha precisado que el lote está compuesto por diez toneladas de harina, seis de arroz, 2,4 de azúcar, más de cuatro de agua, alrededor de dos de medicinas y material sanitario y cerca de 600 kilogramos de té.
El departamento ha subrayado que la instrucción se emitió tras la conversación telefónica mantenida el domingo entre Aliyev y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, y ha recalcado que la finalidad del envío es “satisfacer las necesidades actuales del vecino y amigo pueblo iraní”.
Tras el ataque contra el aeropuerto de Najicheván, Aliyev denunció “un acto terrorista por parte de Irán”. “Los responsables deben rendir cuentas inmediatamente. Las autoridades iraníes deben dar una explicación a Azerbaiyán, presentar disculpas y hacer que los responsables de este acto terrorista sean procesados”, afirmó. Teherán, por su parte, ha rechazado su implicación y ha apuntado hacia una posible responsabilidad de Israel.
Irán también se ha desligado de otros ataques registrados en países de la región, sosteniendo que en algunos de ellos Israel habría intervenido para deteriorar sus relaciones con varios Estados de Oriente Próximo. Todo ello tiene lugar en el contexto de la ofensiva lanzada por sorpresa por Israel y Estados Unidos el 28 de febrero, que ha provocado la respuesta de Teherán mediante el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra intereses estadounidenses en la zona, incluidas bases militares.