El Ministerio del Interior de Bahréin ha comunicado este miércoles que varios bombardeos aéreos iraníes han alcanzado tanques de combustible situados en una instalación de la gobernación de Al Muharraq, en el noreste del reino, en un contexto de fuerte tensión tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior réplica de Teherán, que ha desestabilizado aún más a Oriente Próximo.
Paralelamente, el departamento bahreiní ha pedido a los residentes de las localidades de Hid, Arad, Galali y Samahij, en la isla de Muharraq, que no salgan de sus viviendas y mantengan cerradas ventanas y sistemas de ventilación, como “medida de precaución” ante los “posibles efectos del humo” generado por un incendio que los equipos de emergencia están tratando de sofocar.
Bahréin figura, junto a Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Jordania, entre los estados del Golfo que están siendo blanco de los ataques iraníes. En respuesta, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado este miércoles una resolución promovida por el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (GCC) que condena las acciones de Irán contra siete países de la zona y reclama su cese “inmediato”.
El documento, que ha salido adelante con trece votos favorables y las abstenciones de China y Rusia, califica como “violación del Derecho Internacional” y como “seria amenaza para la paz y seguridad” internacionales los “actos” perpetrados por Teherán en plena escalada de violencia regional.
En este marco, el embajador de Bahréin ante Naciones Unidas, Yamal Alrowaiei, en representación del GCC, ha deplorado que la región haya sufrido “en los últimos días” una cadena de ataques “injustos” que “han apuntado a instalaciones e infraestructuras civiles, y áreas residenciales en varios estados regionales”, causando “bajas y heridos entre civiles inocentes”.