El líder opositor ugandés Robert Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine, ha asegurado este viernes que su familia ha sufrido una violenta incursión por parte de soldados encapuchados que irrumpieron en su domicilio. El episodio se produce en pleno clima de máxima tensión política en el país africano, tras unas elecciones rodeadas de acusaciones de fraude, cortes de comunicaciones y la huida del propio Wine de su vivienda en medio de un supuesto arresto domiciliario.
“Un grupo de soldados enmascarados y armados acaba de irrumpir en nuestra casa y golpear a mi familia. Han aislado a mi esposa, Barbie Kyagulanyi, sola”, ha anunciado el representante del partido Plataforma de Unidad Nacional (NUP) en una publicación en redes sociales, insistiendo en que “sus intenciones son inciertas”.
El aspirante opositor, que permanece escondido de las autoridades, ha reiterado sus denuncias de fraude en las urnas y ha responsabilizado a las fuerzas de seguridad de la muerte de varias personas durante la represión de las protestas, mientras el presidente Yoweri Museveni revalidaba un séptimo mandato con cerca del 72% de los votos emitidos.
Museveni, de 81 años y en el poder desde 1986, concurrió a las elecciones como candidato del partido gobernante, el Movimiento Nacional de Resistencia (NRM), decidido a conservar su holgada mayoría en el Parlamento. Actualmente, la formación oficialista controla 336 de los 529 escaños, frente a los 57 que ostenta la Plataforma de Unidad Nacional (NUP) de Bobi Wine.
La campaña electoral ha estado salpicada por constantes denuncias de abusos y violaciones de Derechos Humanos atribuidas a las fuerzas de seguridad. Este escenario llevó a Naciones Unidas a advertir de que la votación se celebraría en un contexto de “represión generalizada e intimidación”, y a instar a las autoridades de Kampala a garantizar que todo el proceso se desarrollara de forma “libre y segura”.