El expresidente brasileño Jair Bolsonaro presenta una evolución favorable de su estado de salud, de acuerdo con el parte médico difundido este viernes, casi una semana después de ser internado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Brasilia por una bronconeumonía bacteriana, de la que por ahora no se contempla su salida.
El último informe del equipo sanitario detalla que el exmandatario ha registrado una “buena evolución clínica” en las últimas 24 horas, mientras “continúa el tratamiento con antibióticos intravenosos, soporte clínico intensivo y fisioterapia respiratoria y motora. No se prevé su alta de la UCI por el momento”.
Bolsonaro —que cumple una condena de 27 años de prisión por su implicación en el intento de golpe de Estado de 2022— fue trasladado el pasado viernes al Hospital DF Star de Brasilia con un diagnóstico de bronconeumonía bacteriana, tras padecer fiebre alta, sudoración intensa y escalofríos durante la noche anterior.
Un informe reciente de la Policía Federal de Brasil concluyó que Bolsonaro requiere supervisión médica constante debido a la fragilidad de su salud, aunque determinó que puede seguir recluido en el área especial del complejo penitenciario de Papuda, donde está cumpliendo su pena.
Las estancias de Bolsonaro en centros médicos se han vuelto habituales en los últimos meses, también desde que fue encarcelado. Ya en septiembre, cuando permanecía en régimen de arresto domiciliario, tuvo que ser atendido, y volvió a ser ingresado en dos ocasiones más en enero de este año, cuando ya se encontraba en Papuda. Su defensa ha reiterado varias veces la petición de que pueda cumplir la condena en su vivienda.
Presión política para lograr su arresto domiciliario humanitario
A estas gestiones de sus abogados se ha sumado este viernes una iniciativa de hasta 175 diputados ante el Tribunal Supremo, en la que reclaman que se otorgue al expresidente un régimen de prisión domiciliaria por motivos humanitarios.
Según ha recalcado el diputado del Partido Liberal (PL) Gustavo Gayer, esta petición “busca asegurar condiciones mínimas de dignidad al expresidente, teniendo en cuenta su estado de salud y la necesidad de un seguimiento adecuados”.
Gayer sostiene que ya ha reunido la firma de 175 parlamentarios, lo que supone más de un tercio de la Cámara de Diputados y supera el umbral exigido para impulsar una comisión parlamentaria de investigación.
“Eso demuestra que hay un movimiento cada vez mayor de personas que no aceptan más este tipo de torturas, esa maldad que se está cometiendo contra nuestro presidente Bolsonaro”, ha afirmado Gayer, quien espera que esta iniciativa contribuya también a “pacificar el país”.