El expresidente brasileño Jair Bolsonaro permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital DF Star de Brasilia “sin previsión de alta”, aunque los facultativos señalan una evolución positiva, especialmente en lo relativo a la función renal, de acuerdo con el último parte médico difundido.
“Ha evolucionado con estabilidad clínica y mejora de la función renal. Sin embargo, se ha detectado una nueva subida de los indicadores inflamatorios en la sangre”, explica el comunicado del Hospital DF Star de Brasilia en el que está ingresado.
Ante este repunte de los marcadores inflamatorios “ha sido necesario ampliar la cobertura de los antibióticos”, dentro del tratamiento pautado para la bronconeumonía bacteriana por la que fue hospitalizado el pasado viernes, después de presentar náuseas, fiebre y escalofríos.
El exmandatario está condenado a 27 años de prisión por su implicación en el intento de golpe de Estado de finales de 2022. Un informe reciente de la Policía Federal de Brasil determinó que Bolsonaro requiere un seguimiento médico permanente por su frágil estado de salud, aunque concluyó que puede continuar internado en el complejo penitenciario de Papuda, donde cumple su pena por el asalto institucional.
La evaluación fue solicitada por el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, en el contexto de las gestiones de la defensa para que el dirigente cumpla la condena en régimen de prisión domiciliaria por motivos humanitarios. Bolsonaro ha sido sometido en los últimos años a múltiples operaciones quirúrgicas por diversos problemas abdominales, hernias y obstrucciones intestinales, consecuencia del apuñalamiento sufrido en 2018 cuando era candidato a la Presidencia.