De Bovino a Homan, el relevo ordenado por Trump en ICE que busca cambiar las formas sin tocar el fondo

Trump busca mitigar daños políticos sustituyendo al responsable de su policía migratoria sin renunciar a sus objetivos

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El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Gregory Bovino | Europa Press/Contacto/Richard Tsong-Taatarii

El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Gregory Bovino | Europa Press/Contacto/Richard Tsong-Taatarii

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Tras las últimas actuaciones del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) en Minnesota y la tensión que han generado, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha decidido dar un giro a la estrategia de aplicación de sus órdenes migratorias en busca de rebajar la tensión política y operativa en la zona tras semanas de protestas y dos tiroteos mortales protagonizados por agentes federales. Así, Trump ha optado por sustituir al comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, por el veterano funcionario Tom Homan para dirigir el ICE en la región.

Gregory Bovino, el rostro de la respuesta agresiva

Gregory Bovino se había convertido en la cara visible de la intervención del ICE en distintas ciudades, con un estilo muy táctico, directo y altamente mediatizado que polarizó fuertemente la opinión pública y generó rechazo incluso entre líderes locales de ambos partidos. Su presencia en Minneapolis estaba asociada a confrontaciones abiertas con manifestantes y autoridades locales, así como declaraciones que intensificaron la percepción de dureza de la estrategia federal migratoria.

Bovino, quien ha defendido públicamente las acciones de sus agentes, dejará el mando en la ciudad y regresará a su antiguo destino fuera de Minnesota.

Tom Homan, el veterano técnico con experiencia institucional

Tom Homan, por su parte, es un funcionario veterano del sistema de inmigración de Estados Unidos con décadas de experiencia, que incluye haber sido director interino de ICE. Actualmente, ocupa un cargo de alto nivel en Enforcement and Removal Operations dentro del Departamento de Seguridad Nacional.

A diferencia de Bovino, Homan no ha estado directamente involucrado en la intervención reciente en Minnesota. Su nombramiento responde a un intento explícito de la Casa Blanca de redirigir la gestión hacia un perfil más institucional, menos conflictivo y más orientado a la coordinación con autoridades estatales y municipales. El propio Trump ha destacado que Homan “conoce y aprecia a mucha gente allí” y lo definió como “duro pero justo”.

¿Qué implica este relevo en el proceder de ICE?

La sustitución en el mando, según analistas y actores políticos, busca rebajar la tensión tras semanas de protestas en Minnesota y de críticas bipartidistas, especialmente tras la muerte de Alex Pretti, un ciudadano estadounidense cuyo caso ha intensificado la presión sobre la administración Trump.

Tom Homan llega con un perfil orientado a la gestión interinstitucional y a normalizar relaciones con el gobernador, el alcalde y otros líderes estatales que han solicitado mayor diálogo y menos confrontación directa.

Pese a todo, el cambio no implica un abandono de las políticas de deportación o de la operación federal en la región, sino un ajuste en la forma de implementarlas y comunicarlas para reducir el desgaste político y evitar que incidentes como el de Pretti se traduzcan en una crisis mayor para la administración.

La llegada de Homan, figura menos visceral y más técnica que Bovino, busca sustituir una narrativa de confrontación por otra de orden y procedimiento, lo que podría suavizar la percepción pública sobre ICE sin modificar necesariamente las prácticas de aplicación de la ley.

En Minnesota, autoridades estatales y organizaciones de derechos civiles denuncian que la presencia de miles de agentes federales en sus calles vulnera libertades civiles y autonomía local. El cambio en el mando de ICE, por tanto, puede leerse como una jugada pragmática de la Casa Blanca más que un cambio sustancial en los objetivos de ICE.