El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil ha llamado a consultas al encargado de negocios de Estados Unidos en el país, Gabriel Escobar, con el objetivo de aclarar las razones del viaje a Brasil del asesor del presidente Donald Trump, Darren Beattie. Aunque la visita estaba oficialmente vinculada a su participación en un foro sobre tierras raras, las autoridades sospechan que también podría haber servido como pretexto para intentar ver en prisión al expresidente Jair Bolsonaro.
Escobar acudió el martes a la sede de Exteriores, según ha revelado este viernes la prensa brasileña, después de que el Gobierno tuviera conocimiento de la inminente llegada de Beattie precisamente a través de esas informaciones. La defensa de Bolsonaro había solicitado al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes autorización para que el asesor pudiera visitarle en la cárcel.
Sin embargo, De Moraes, magistrado responsable de la causa por el presunto golpe de Estado atribuido a Bolsonaro, rectificó su postura y el jueves optó por denegar el permiso para la visita al exmandatario, una reunión que, de haberse autorizado, se habría celebrado a comienzos de la próxima semana.
Pese a ello, los planes de Beattie de desplazarse a Brasil se mantienen. Además de participar en el encuentro sobre tierras raras, tiene previsto reunirse con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y principal aspirante de la derecha de cara a las elecciones presidenciales previstas para octubre de este año.
NUEVO INGRESO HOSPITALARIO
Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión en unas dependencias situadas dentro del complejo penitenciario de Papuda, en Brasilia, por su implicación en el intento de golpe de Estado de finales de 2022.
En las últimas horas, el exmandatario brasileño ha tenido que ser trasladado a un centro hospitalario tras sufrir un episodio de malestar, con vómitos y escalofríos, según ha explicado su hijo Flávio en mensajes difundidos en redes sociales.
Las estancias de Bolsonaro en el hospital se han repetido con frecuencia en los últimos tiempos, también desde su ingreso en prisión. Ya en septiembre, cuando todavía se encontraba bajo arresto domiciliario, tuvo que ser atendido, y posteriormente fue hospitalizado en dos ocasiones más en enero de este año, una vez ya recluido en las instalaciones de Papuda. Su equipo legal ha insistido en varias oportunidades en que se le permita cumplir la pena en su domicilio.