Las autoridades de Brasil han expresado este lunes su pesar por el fallecimiento de una mujer y su hijo de once años, ambos con nacionalidad brasileña, así como del padre del menor, de origen libanés, a raíz de un bombardeo ocurrido el domingo en el sur de Líbano y que el Gobierno brasileño atribuye a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El ataque se produjo en la localidad de Bint Jbeil, en la gobernación de Nabatiye, donde murieron la madre, el niño de once años y el padre del menor. Otro hijo del matrimonio, también brasileño, permanece ingresado en un hospital, de acuerdo con el comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores de Brasil.
“Este ataque constituye un ejemplo más de las reiteradas e inaceptables violaciones del alto el fuego anunciado el 16 de abril, que ya han causado la muerte de decenas de civiles libaneses, entre ellos mujeres y niños, así como de una periodista y dos miembros franceses de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL)”, ha subrayado el texto de la cartera.
Tras condenar de la forma “más enérgica” los “ataques perpetrados durante la vigencia del alto el fuego”, tanto por parte de las Fuerzas israelíes como del partido-milicia chií libanés Hezbolá, la Cancillería brasileña ha criticado también las “demoliciones sistemáticas de viviendas y otras estructuras civiles” en el sur del país “llevadas a cabo a lo largo de las últimas semanas por las Fuerzas israelíes, y la persistencia del desplazamiento forzoso de más de un millón de libaneses”.
En este contexto, Brasilia ha reclamado a todos los actores implicados que “cumplir íntegramente” los términos de la Resolución 1701, de 2006, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que fijó las bases del alto el fuego que puso fin a la guerra de aquel año, y ha pedido el cese inmediato de las hostilidades, incluida la retirada “completa” de las Fuerzas israelíes del territorio libanés.
Por otro lado, el Ministerio de Sanidad de Líbano ha actualizado este lunes el balance de la actual ofensiva, reactivada el 2 de marzo por Hezbolá en respuesta a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero, y cifra ya en 2.521 los muertos y en 7.804 los heridos como consecuencia de las operaciones del Ejército israelí.