Bruselas atribuye al organizador el uso de la bandera de la UE en la Junta de Paz de Washington

La Comisión Europea desvincula a la UE de la Junta de Paz y atribuye al organizador el uso de la bandera europea en el acto de Washington.

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La vicepresidenta de la Comisión Europea para la Democracia y la Demografía, Dubravka uica, durante el 149 plenario Comité Europeo de las Regiones. COMITÉ DE LAS REGIONES

La vicepresidenta de la Comisión Europea para la Democracia y la Demografía, Dubravka uica, durante el 149 plenario Comité Europeo de las Regiones. COMITÉ DE LAS REGIONES

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La Comisión Europea ha indicado este viernes que la colocación de la bandera de la Unión Europea en la sesión inaugural de la denominada Junta de Paz en Washington fue “decisión del organizador”, y ha recalcado que la presencia de la comisaria Dubravka Suica no supone en ningún caso un aval político a esta iniciativa.

“Las banderas en la reunión, efectivamente, se exhibieron en el panel de la Junta por la Paz. Esto se aplicaba tanto a las banderas de los miembros como a las de los participantes en el debate más amplio. Fue una decisión del organizador”, ha afirmado el portavoz comunitario Guillaume Mercier, al ser preguntado por la visibilidad de la enseña europea bajo la “P” de 'Peace' en un panel decorativo durante el acto celebrado en la capital estadounidense.

En la misma línea, el Ejecutivo comunitario ha remarcado que acudir a este foro no implica que la Unión se integre en su estructura ni que asuma su carta fundacional. “Con nuestra participación en la reunión no nos convertimos en miembros de la Junta de Paz”, ha aclarado, subrayando que el único propósito era “garantizar la coordinación y complementariedad entre la UE y los esfuerzos internacionales más amplios”.

“La participación de la comisaria fue realmente una oportunidad importante para subrayar nuestro compromiso con los esfuerzos por un futuro pacífico y seguro para Gaza y para los palestinos” ha señalado el portavoz.

El encuentro del jueves en Washington supuso la primera reunión formal de la Junta de Paz promovida por el entorno del presidente estadounidense, Donald Trump, un proyecto que ha despertado recelos en Bruselas y entre los Estados miembro por las incógnitas sobre su base legal, su modelo de gobernanza y su coherencia con la Carta de Naciones Unidas.

De hecho, tanto la Comisión como los Veintisiete habían manifestado con anterioridad “serias dudas” acerca del diseño y las competencias del nuevo organismo, en particular ante la posibilidad de que pretenda asumir de forma estable tareas de mediación internacional que ya corresponden a Naciones Unidas.

En este escenario, la asistencia de Suica —que participó como integrante del Colegio de Comisarios y no como representante formal de los Estados miembro— ha provocado reproches en el plano político y diplomático, al no haberse consensuado por unanimidad en el Consejo, práctica habitual en cuestiones de política exterior.

Ante estas críticas, el portavoz comunitario ha explicado que la Comisión recibió una invitación dirigida a su presidenta, Ursula von der Leyen, y ha defendido que aceptar este tipo de convocatorias responde a una “cuestión de cortesía internacional”, precisando además que los Estados miembro fueron informados con antelación en el Comité de Representantes Permanentes.