La Comisión Europea ha comunicado este martes el desembolso de 189 millones de euros a Moldavia después de que el país haya culminado "con éxito" un paquete de 24 reformas vinculadas a las negociaciones para su adhesión a la Unión Europea, como gesto de reconocimiento a "los importantes avances" realizados por Chisinau en su camino hacia la integración en el bloque comunitario.
De la cuantía total, canalizada a través del Mecanismo de Reforma y Crecimiento de la UE para Moldavia, 173 millones se inyectarán directamente en las cuentas del Estado, mientras que los 16 millones restantes se orientarán a respaldar proyectos específicos en el país mediante la Plataforma de Inversión de Vecindad.
"Moldavia ha vuelto a cumplir con sus compromisos con la UE. Las reformas aplicadas aportan beneficios reales, desde menos burocracia hasta mejores servicios en línea y un entorno más limpio. Cuando nuestros socios cumplen, la UE también debe hacerlo", ha señalado en un comunicado la comisaria de Ampliación, Marta Kos, subrayando el vínculo entre el progreso reformista y el apoyo financiero europeo.
El Ejecutivo comunitario explica que el pago se ha autorizado tras la evaluación favorable de los 24 hitos alcanzados por Moldavia, que abarcan medidas para reducir la carga administrativa de las empresas, reforzar la ciberseguridad y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
Las reformas incluyen asimismo avances en la digitalización de los servicios públicos, el aumento de la transparencia presupuestaria y el refuerzo de los mecanismos antifraude, de recuperación de activos y del sistema judicial. Paralelamente, se han puesto en funcionamiento los mercados nacionales de electricidad y de equilibrio y se ha dado un impulso a la incorporación de energías renovables.
En la actualidad, la UE mantiene conversaciones de adhesión con Serbia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Albania y Montenegro, siendo estos dos últimos los que presentan un grado de negociación más avanzado con Bruselas. Además, hay procesos abiertos para la entrada en la Unión de Ucrania, Moldavia, Georgia y Turquía, aunque en este último caso el diálogo con el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan permanece congelado.