La Comisión Europea ha comunicado este miércoles que asignará 235 millones de euros de su presupuesto a ayuda humanitaria destinada a las personas más vulnerables de África Occidental y Central. El objetivo es respaldar a quienes sufren los conflictos en curso y las crisis alimentarias, así como a las personas desplazadas por la fuerza, las comunidades que las acogen y las poblaciones de difícil acceso.
La mayor parte de estos fondos se dirigirá al Sahel, que concentrará 75 millones de euros en ayuda humanitaria. En esta zona, donde más de 12,4 millones de personas precisan apoyo, la intervención se centrará en la protección, la ayuda alimentaria, los servicios de salud y nutrición, la educación en emergencias, el alojamiento, el suministro de agua, el saneamiento y la higiene.
Además, la financiación cubrirá actuaciones de preparación ante catástrofes, el apoyo a operaciones de transporte aéreo humanitario y medidas para reforzar la seguridad de las intervenciones y de las organizaciones colaboradoras, según ha precisado el Ejecutivo comunitario en una nota.
En Camerún, se dedicarán más de 16,6 millones de euros a alimentación, salud y nutrición, protección, educación en situaciones de emergencia y agua, saneamiento e higiene, junto con iniciativas de alojamiento y preparación ante desastres, con el fin de atender a las poblaciones desplazadas más vulnerables. Casi 3 millones de personas requieren ayuda humanitaria y, de ellas, 2,2 millones se encuentran desplazadas por la fuerza.
En la República Centroafricana, 22 millones de euros respaldarán una respuesta multisectorial que incluirá ayuda alimentaria y de medios de subsistencia, preparación ante catástrofes, educación en emergencias, salud y nutrición, vivienda y protección. En este país, 2,3 millones de personas necesitan asistencia, mientras que se da refugio a más de 35.000 sudaneses y a unos 7.000 repatriados centroafricanos.
En Chad, más de 72 millones de euros se destinarán a garantizar servicios básicos como agua, saneamiento e higiene, refugio, protección y alimentos, con el propósito de afrontar el desplazamiento forzado en las provincias de Est, Lac y Hadjer Lamis y apoyar tanto a las nuevas personas desplazadas como a las comunidades de acogida. Desde abril de 2023, Chad ha recibido a 919.000 refugiados sudaneses y 389.700 ciudadanos chadianos repatriados.
En Mauritania, 4,8 millones de euros reforzarán la respuesta de emergencia para los refugiados malienses, los retornados mauritanos y las comunidades de acogida más frágiles, mediante ayuda alimentaria, agua, saneamiento e higiene, refugio y protección, además de acciones de preparación ante catástrofes. El número de refugiados y solicitantes de asilo en el país ha superado las 400.000 personas.
En Nigeria, se movilizarán 33 millones de euros para operaciones de salud y nutrición de carácter vital dirigidas a las regiones del noreste y noroeste del país. Según la Comisión, Nigeria atraviesa su peor crisis alimentaria y nutricional de los últimos años, con casi 35 millones de personas que necesitan ayuda alimentaria de emergencia y 6,4 millones de menores con desnutrición grave, de los cuales 2 millones se encuentran en situación potencialmente mortal.
En los países costeros, se invertirán más de 6 millones de euros en servicios de respuesta de emergencia, asistencia alimentaria, atención sanitaria, protección y coordinación en las áreas más afectadas por la inseguridad y los desplazamientos de población. En Benín, Costa de Marfil, Ghana y Togo, más de 270.000 personas se encuentran desplazadas por la fuerza. Otros 6,4 millones de euros se dirigirán a iniciativas de alcance regional.
La Comisión ha subrayado que África Occidental y Central se enfrenta a múltiples crisis humanitarias y a necesidades de asistencia de gran magnitud. El conflicto se mantiene como el principal factor desencadenante, agravado por los efectos del cambio climático y por diversos elementos locales vinculados a la gobernanza, la presión demográfica y el acceso a la tierra y a los recursos.