El comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef, ha comunicado que no estará en la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, como gesto de protesta ante la decisión del Comité Paralímpico Internacional (CPI) de autorizar la participación de atletas rusos y bielorrusos desfilando bajo sus propias banderas.
En un mensaje difundido en redes sociales, Micallef ha expresado su respaldo a los deportistas paralímpicos y a “todo lo que representan”, pero ha tildado de “inaceptable” que el CPI haya permitido y posteriormente cursado una “invitación especial” a seis atletas rusos y cuatro bielorrusos para esta edición de los Juegos, que arrancan el próximo mes de marzo.
“Mientras continúe la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, no puedo apoyar la restitución de símbolos nacionales, banderas, himnos y uniformes, que son inseparables de ese conflicto. Por esta razón, no asistiré a la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Invierno”, ha indicado.
El comisario ha subrayado que su ausencia en la apertura se decide “con respeto hacia los atletas”, pero “con claridad sobre los principios” que, a su juicio, están en juego, defendiendo que “el deporte une cuando se basa en principios” y, en cambio, “divide cuando los compromete”.
Micallef, que ya había afeado en otras ocasiones a organizaciones como la FIFA que reconsiderasen el veto a Rusia y Bielorrusia en sus torneos por la invasión rusa de Ucrania, ha instado ahora a sus homólogos a sumarse al boicot y a no acudir tampoco a la ceremonia de estos Juegos Paralímpicos de Invierno.
La reacción de Bruselas llega después de que el CPI haya decidido autorizar a un número determinado de deportistas rusos y bielorrusos a competir bajo las banderas de sus países en los Juegos Paralímpicos, tras levantar el pasado mes de septiembre las suspensiones que pesaban sobre los atletas de ambos Estados.
Rusia y Bielorrusia quedaron apartadas de las competiciones internacionales después de que Moscú lanzara la invasión de Ucrania en 2022, con Minsk como estrecho aliado del Kremlin. En 2023 se adoptó un veto parcial que permitía a los deportistas de estos países competir únicamente como neutrales y sin exhibir ningún símbolo nacional, fórmula que se aplica en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo.