El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha anunciado este martes la captura del jefe de finanzas de los Comandos de la Frontera, conocido como alias 'Pitufo', quien era reclamado por la Justicia de Estados Unidos y estaba señalado de coordinar rutas del narcotráfico entre Ecuador y Perú.
“En Puerto Asís (Putumayo), en el marco de una operación impecable, se logró la captura de alias 'Pitufo' o 'Marquetalia', cabecilla financiero del grupo criminal y narcotráficante del cartel de alias 'Araña'”, ha indicado en X,
Sobre el detenido pesa una orden de arresto emitida por el Gobierno de Estados Unidos por un presunto delito de “conspiración para brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera”. También se le responsabiliza de planear un ataque “terrorista en el que fueron asesinados un suboficial y dos infantes de Marina” colombianos en 2011.
Según ha explicado Sánchez, 'Pitufo' “controlaba el cultivo, procesamiento y comercialización de cocaína, y coordinaba rutas del narcotráfico con cárteles en Ecuador y Perú” y contaba con una “alta capacidad para afectar la seguridad fronteriza y dinamizar las finanzas criminales”.
La detención se llevó a cabo en una operación conjunta de la Armada, la Policía y la Fiscalía de Colombia, en coordinación con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés). A raíz de este dispositivo, el ministro de Defensa ha destacado la “efectividad de la cooperación internacional contra el narcotráfico y el terrorismo”.
“Este golpe afecta directamente las economías ilícitas, debilita de manera significativa a las estructuras armadas ilegales y ratifica la determinación del Estado colombiano”, ha subrayado.
Los Comandos de la Frontera (CDF) son un grupo criminal que apareció en Colombia en torno a 2017, fruto de una alianza entre disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), concretamente los frentes 48 y 30, y estructuras paramilitares como “La Constru”.
Con más de 3.000 miembros, actúan sobre todo en los departamentos de Putumayo, Caquetá y Amazonas, en la frontera con Perú y Ecuador, donde se disputan las rutas del narcotráfico y el dominio del territorio con otras organizaciones armadas.