Camboya rechaza las exigencias territoriales de Tailandia para cerrar la crisis fronteriza

Camboya descarta las últimas exigencias territoriales de Tailandia y mantiene la tregua mientras denuncia actividades ilegales en la frontera común.

1 minuto

Imagen de archivo de una calle en la frontear entre Camboya y Tailandia. Europa Press/Contacto/Magdalena Chodownik

Imagen de archivo de una calle en la frontear entre Camboya y Tailandia. Europa Press/Contacto/Magdalena Chodownik

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

Las autoridades de Camboya han descartado este martes las últimas exigencias de carácter territorial planteadas por Tailandia para poner punto final al conflicto que ambos países mantienen en la frontera, un contencioso aún abierto pese al alto el fuego declarado en diciembre del año pasado.

El portavoz del Gobierno camboyano, Pen Bona, ha señalado que la evolución de la situación en la zona limítrofe "sigue siendo una prioridad y punto central de las conversaciones entre los líderes camboyanos y los homólogos extranjeros" que se desplazan a Nom Pen.

En esta línea, ha recalcado que la posición oficial de Camboya se ha reiterado y que el Ejecutivo apuesta por preservar la tregua y, de forma simultánea, impulsar el diálogo a través de los "mecanismos bilaterales existentes" entre ambas naciones. Al respecto, ha llamado a que las disputas se solucionen "en el marco del Derecho Internacional".

Sin embargo, ha expresado su malestar por las "actividades ilegales de las fuerzas tailandesas en zonas de las provincias de Banteay Meanchey y Oddar Meanchey", y ha insistido en que el país "no reconoce ninguna demarcación territorial fronteriza biletaral" ni las reclamaciones planteadas por Bangkok en este sentido.

"Las fronteras no deben modificarse mediante la fuerza", ha remachado, al tiempo que ha reiterado las acusaciones contra las fuerzas tailandesas por llevar a cabo acciones irregulares el pasado 4 de abril en las inmediaciones del templo de Preah Vihear.

Pese a la tregua pactada en diciembre tras varias semanas de enfrentamientos armados, ambos gobiernos continúan lanzándose acusaciones mutuas por supuestas violaciones del alto el fuego en la franja fronteriza, donde los últimos choques causaron más de un centenar de fallecidos y un millón de personas desplazadas a uno y otro lado de la línea divisoria.