El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha criticado con dureza este miércoles la "invasión ilegal" de Israel en territorio libanés, iniciada esta semana con la primera incursión de sus tropas desde posiciones en Siria, y ha subrayado que constituye una "violación de su soberanía".
Durante una comparecencia ante los medios, Carney ha destacado que "El Gobierno de Líbano ha prohibido (al partido-milicia chií) Hezbolá, está tomando medidas, está tratando de acabar con el grupo y sus actividades terroristas, además de su amenaza contra Israel", insistiendo en que "Condenamos las acciones de Israel", según ha recogido la cadena de televisión CBC.
Estas declaraciones se producen tras la muerte de tres 'cascos azules' de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), fallecidos en ataques atribuidos a las fuerzas israelíes contra varias áreas del sur del país.
La FINUL está formada por un contingente internacional de alrededor de 8.000 efectivos, cuya misión es supervisar el alto el fuego entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército israelí, además de apoyar y asesorar a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur de Líbano y a lo largo de la llamada Línea Azul, que marca la separación entre ambos países. Entre sus filas se encuentran unos 650 militares españoles.
En paralelo, las autoridades israelíes han expresado su objetivo de avanzar con fuerzas terrestres hasta el río Litani, considerado la frontera geográfica entre el sur de Líbano y el resto del país, una intención que ha disparado las alertas en Beirut ante el miedo a una nueva anexión territorial por parte de Israel.
Por su parte, el Gobierno libanés cifra ya en cerca de 1.200 los fallecidos como consecuencia de la campaña de bombardeos y operaciones por tierra lanzada por Israel, en represalia por los proyectiles disparados por Hezbolá tras el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra el país asiático.