Las autoridades de Canadá han confirmado este jueves el fallecimiento de uno de sus nacionales “a manos de las autoridades de Irán” en el marco de las protestas contra el Gobierno iraní registradas en las últimas semanas. Estas movilizaciones, según organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, habrían causado ya más de 3.400 muertos.
La ministra de Exteriores canadiense, Anita Anand, ha señalado: “Acabo de enterarme de la muerte de un ciudadano canadiense en Irán a manos de las autoridades iraníes. Nuestros funcionarios consulares están en contacto con la familia de la víctima en Canadá, a quienes quiero transmitir mis más sinceras condolencias”.
En su mensaje, Anand ha recalcado que las manifestaciones “pacíficas” de la población iraní “exigen que se escuche su voz ante la represión y las constantes violaciones de Derechos Humanos del régimen iraní”.
“Esto ha llevado al régimen a un flagrante menosprecio de la vida humana. Esta violencia debe cesar. Canadá lo condena y existe el cese inmediato de la violencia del régimen de Irán”, ha añadido la ministra, responsabilizando directamente a Teherán de la muerte del ciudadano canadiense.
Por su parte, las autoridades iraníes han señalado a Estados Unidos e Israel como instigadores de las protestas y valedores de los disturbios, sosteniendo que las marchas derivaron en episodios violentos para ofrecer una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, con el fin de intervenir militarmente en el país centroasiático.
En esta línea, Teherán ha instado a Washington a mantener un proceso de diálogo para tratar de encauzar las diferencias bilaterales, aunque ha advertido de que las fuerzas iraníes están “preparadas” para responder en caso de que estalle un conflicto bélico.