El Ministerio de Exteriores de Venezuela ha expresado este viernes su rechazo a las acciones “ilegales” y “unilaterales” emprendidas por el Gobierno de Guyana en “aguas no delimitadas”, después de que Georgetown anunciara nuevas exploraciones en lo que considera su zona económica exclusiva.
“Constituyen un nuevo intento de desvirtuar y desconocer los derechos de Venezuela sobre las aguas pendientes por delimitar entre ambas naciones, un acto de usurpación de áreas marítimas que se suma a su conducta de desconocimiento del Acuerdo de Ginebra de 1966, relativo a la controversia por el espacio terrestre de la Guayana Esequiba”, ha indicado el ministro de Exteriores, Yvan Gil, en un comunicado.
Caracas ha subrayado que Venezuela y Guyana “comparten una extensa zona marítima que, a la fecha, permanece pendiente de delimitación”, un asunto reconocido por ambos Ejecutivos “en diversas ocasiones, incluyendo mediante la declaración conjunta de los ministros de Exteriores del 30 de septiembre 2011”.
“De conformidad con los principios del Derecho Internacional y del derecho del mar generalmente reconocidos, la delimitación de espacios marítimos entre Estados con costas adyacentes requiere un acuerdo entre las partes y no puede ser determinada unilateralmente por uno de ellos”, ha resaltado.
En esta línea, ha sostenido que “cualquier actividad de exploración, prospección o disposición de recursos naturales en dichos espacios constituye un acto unilateral carente de base jurídica”, además de que “viola los principios fundamentales del Derecho Internacional de buena fe, cooperación y buena vecindad”.
“Venezuela no tolerará que Guyana dé por sentado que el mar pendiente por delimitar le pertenece y, en consecuencia, se atreva ilícitamente a usufructuar los recursos existentes en esa región, generar daños ambientales y fabricar derechos de navegación comercial, civil o militar”, ha argüido.
El ministerio ya había difundido el miércoles un primer pronunciamiento en el que instaba a Guyana a “abstenerse de realizar actos unilaterales que puedan lesionar principios de derecho consuetudinario que rigen las relaciones internacionales de países ribereños”.
El nuevo choque diplomático se produce después de que el Gobierno guyanés informara de su intención de realizar exploraciones para obtener datos de un área de unos 25.000 kilómetros cuadrados situada en aguas de su zona económica exclusiva.