Carney alerta de que la estrecha vinculación de Canadá con EEUU se ha convertido en debilidades a subsanar

Carney admite que la histórica dependencia económica de Canadá de EEUU se ha vuelto una debilidad y defiende su giro comercial y militar.

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney Europa Press/Contacto/Sean Kilpatrick

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha reconocido este domingo que "muchas" de las "antiguas fortalezas" del país, sustentadas en sus "estrechos lazos" con Estados Unidos, se han transformado en "debilidades" que ahora es necesario corregir, como consecuencia del cambio de rumbo en la política comercial de la Administración de Donald Trump y, en particular, de los aranceles aplicados.

"Muchas de nuestras antiguas fortalezas, basadas en nuestros estrechos lazos con Estados Unidos, se han convertido en debilidades, debilidades que debemos corregir", ha recalcado Carney en un mensaje grabado de unos diez minutos, en el que advierte de que Washington "ha cambiado radicalmente su enfoque comercial, elevando sus aranceles a niveles no vistos desde la Gran Depresión".

En este vídeo difundido en redes sociales, dirigido a la ciudadanía canadiense para explicar los principales desafíos que afronta el país, el dirigente ha insistido en que "la seguridad no se puede lograr ignorando lo obvio ni minimizando las amenazas muy reales" que pesan sobre los canadienses, por lo que se ha comprometido a "hablar directamente y con regularidad sobre el plan" del Gobierno en esta materia.

Carney ha detallado una hoja de ruta con "grandes cambios estructurales en la economía canadiense", orientados a levantar un modelo "más fuerte a nivel nacional y menos dependiente de Estados Unidos", en coherencia con lo que ya defendió tras las elecciones parciales del pasado lunes, que otorgaron a su Partido Liberal la mayoría en el Parlamento que hasta entonces se le escapaba por un único escaño.

"Estamos forjando relaciones con otros países. Hemos firmado 20 nuevos acuerdos en cuatro continentes en menos de un año porque Canadá tiene lo que el mundo necesita", ha subrayado el primer ministro, aludiendo a ámbitos como la energía y la educación, y presentando a Ottawa como "un socio confiable en un mundo que dista mucho de serlo".

El jefe del Gobierno ha puesto también el acento en el refuerzo de la seguridad y del sector de la defensa, resaltando "una nueva y ambiciosa misión para reconstruir, rearmar y reinvertir en las Fuerzas Armadas Canadienses, con el mayor aumento en la inversión en defensa en generaciones", iniciativa que, según ha indicado, ha impulsado un incremento del 13% en el reclutamiento militar.

"Esta es la primera vez desde la caída del Muro de Berlín que Canadá invertirá lo que nuestros aliados esperan y lo que necesitamos para nuestra defensa, y esto es solo el comienzo", ha señalado, antes de asegurar que el programa del Ejecutivo que encabeza "está cobrando impulso y dará resultados".

Sus declaraciones se producen después de que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, descartara que el tiempo juegue a favor de Ottawa en las conversaciones bilaterales y, en un foro organizado por el medio económico digital Semafor, afirmara que Canadá "apesta" frente a la "economía de 30 billones de dólares (25,5 billones de euros)" estadounidense.

A continuación, Lutnick arremetió contra la decisión de Carney de abrir negociaciones comerciales con China: "¿Acaso cree que la economía china va a comprar sus productos? China es una economía totalmente orientada a la exportación", expuso, calificando de "locura" cerrar dichas conversaciones aceptando vehículos eléctricos chinos, en referencia al acuerdo suscrito entre Ottawa y Pekín.

En virtud de este pacto, el Ejecutivo canadiense autorizará la entrada de 49.000 vehículos eléctricos chinos en su mercado con un arancel del 6,1%, frente al 100% anterior, mientras que China reducirá los aranceles a la canola canadiense hasta el 15% y suprimirá los gravámenes sobre la harina de canola, las langostas, los cangrejos y los guisantes procedentes de Canadá, al menos hasta finales de 2026.