Carney insta a EE.UU. a respetar la soberanía canadiense tras una cita con separatistas de Alberta

Carney exige a Trump que respete la soberanía de Canadá tras la polémica reunión de funcionarios de EE.UU. con líderes separatistas de Alberta.

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney  Europa Press/Contacto/Adrian Wyld

El primer ministro de Canadá, Mark Carney Europa Press/Contacto/Adrian Wyld

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha reclamado este jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que “respete la soberanía canadiense” después de hacerse público un encuentro entre cargos de Washington y representantes separatistas de la provincia de Alberta.

Preguntado en rueda de prensa por si considera esta actuación del país vecino como “injerencia extranjera”, Carney ha subrayado: “Espero que la Administración estadounidense respete la soberanía canadiense. Siempre soy claro en mis conversaciones con el presidente Trump sobre este punto, y luego paso a lo que podemos hacer juntos”.

El dirigente canadiense ha asegurado que no ha abordado este asunto con Washington, recalcando que ya “existen canales para plantear esas preocupaciones”. Ha añadido que “no tengo un comentario permanente sobre todo lo que hace la Administración (Trump). Mantengo lo que acabo de decir sobre el respeto a nuestra soberanía, nuestras expectativas sobre la Administración estadounidense y la claridad con la que siempre se lo he expresado directamente al presidente”.

Carney respondía así a las palabras del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien la semana pasada sugirió que “en Alberta podrían llevar a cabo un referéndum sobre si quieren quedarse o no en Canadá”.

En una entrevista con la cadena conservadora Real America's Voice, Bessent afirmó que “la gente quiere soberanía. Quiere lo que tiene Estados Unidos. Canadá no permitirá que Alberta construya un oleoducto hacia el Pacífico”, defendiendo que “los albertenses son gente muy independiente”. “Deberíamos permitirles venir a Estados Unidos. Alberta es un socio natural ara nuestro país. Tienen muchos recursos”, agregó.

En paralelo, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, ha mantenido una posición cercana a la de Carney, al señalar que “esperaría que la Administración estadounidense respetara la soberanía canadiense y que limitara el debate sobre el proceso democrático de Alberta a los albertanos y canadienses”.

Más contundente ha sido el primer ministro de Columbia Británica, David Eby, quien ha opinado que “ir a un país y pedir ayuda para separar a Canadá (...) existe una palabra anticuada para eso, y esa palabra es traición”. “Aquellos que soliciten a un gobierno extranjero que intente entrar y tomar el control de nuestro país o dividirlo (...) eso no forma parte de nuestra visión para Canadá”, ha afirmado.

Estas reacciones se producen después de conocerse una reunión entre dirigentes del Proyecto de Prosperidad de Alberta (APP), un movimiento separatista de extrema derecha, y funcionarios del Departamento de Estado estadounidense.

El encuentro ha sido confirmado por Jeff Rath, asistente a la cita en nombre del APP, que ha destacado en declaraciones al “Financial Times” que “Estados Unidos está sumamente entusiasmado con una Alberta libre e independiente”.

Desde la cartera encabezada por Marco Rubio han explicado que “el Departamento se reúne periódicamente con representantes de la sociedad civil” y han puntualizado que “como es habitual en reuniones rutinarias como estas, no se asumió ningún compromiso”.