Las autoridades sanitarias de Carolina del Sur han confirmado hasta el momento 874 infecciones vinculadas al brote de sarampión declarado en octubre, que ya se ha convertido en el más grave registrado en Estados Unidos en los últimos 25 años, después de que Texas liderara provisionalmente esta estadística el año pasado.
La actualización más reciente de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU sitúa el total de casos a nivel nacional en 2026 en 588, frente a los 2.267 contabilizados durante todo el ejercicio anterior. Solo en los tres últimos días, Carolina del Sur ha notificado 58 nuevos positivos y, en total, se han detectado 222 contagios en menores de cinco años.
En apenas seis semanas, el estado ha superado el brote registrado en Texas, donde fallecieron dos niños y se documentaron 762 infecciones. Por ahora no se han confirmado muertes asociadas al actual brote, aunque al menos 18 personas han requerido ingreso hospitalario por complicaciones relacionadas con la enfermedad.
El repunte de casos tiene lugar bajo la dirección del secretario de Salud estadounidense Robert Kennedy Jr., conocido por su escepticismo hacia las vacunas y por ser acusado de difundir de forma reiterada información pseudocientífica falsa.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos ha indicado que está respaldando la respuesta frente al sarampión en Carolina del Sur con un millón de euros en ayudas y ha señalado que los CDC colaboran estrechamente con las autoridades sanitarias del estado para analizar los patrones de transmisión del virus.
El subdirector principal de los CDC, Ralph Abraham, ex cirujano general de Louisiana y nombrado por Kennedy, que antes de asumir su cargo actual a finales del año pasado puso fin a algunas campañas de promoción de vacunas en su estado, defendió la semana pasada que no se ha demostrado una transmisión sostenida del sarampión a partir del brote de Texas, algo que podría comprometer el estatus de EEUU como país libre de sarampión.
“Tenemos comunidades que eligen no vacunarse. Esa es su libertad personal”, declaró Abraham en unas manifestaciones recogidas por CNN. Aunque precisó que “la vacunación sigue siendo la forma más efectiva de prevenir el sarampión” también expresó su disposición a escuchar “alternativas” para “el tratamiento y la prevención”.