La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha afirmado este lunes que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán “van bien” y que el presidente Donald Trump busca alcanzar un acuerdo con Irán antes del 6 de abril.
Leavitt ha señalado que, a pesar de la retórica de Teherán, lo que se transmite de manera privada a Estados Unidos difiere de lo que Irán expresa en la esfera mediática. “A pesar de toda la postura pública del régimen y de los informes falsos, las conversaciones continúan y van bien”, ha declarado la portavoz sobre las conversaciones que negocian posibles puntos para avanzar hacia una resolución.
Esas negociaciones, ha apuntado Leavitt, han sido favorecidas por los daños infligidos a cerca del 70% de las instalaciones dedicadas a la fabricación de misiles, drones y embarcaciones. “No es ninguna sorpresa que los elementos del régimen que quedan estén cada vez más deseosos de poner fin a la destrucción e ir a la mesa de negociación mientras aún puedan a pesar de todo el postureo en público”, ha indicado.
Trump dice que en una semana sabrá si puede negociar con el presidente del Parlamento iraní
En paralelo, el presidente Trump ha asegurado este lunes que en el plazo aproximado de una semana tendrá claro si el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, puede considerarse un representante legítimo para entablar conversaciones en nombre de Irán.
“Lo vamos a saber. Te lo diré en una semana más o menos”, ha señalado Trump en una entrevista con “The New York Post” cuando se le ha preguntado si Qalibaf está dispuesto a colaborar con Estados Unidos. En las últimas semanas, Qalibaf ha sido identificado por Washington como su principal opción de contacto con Teherán, pese a su reputación de línea dura en sus manifestaciones públicas y a sus lazos con la Guardia Revolucionaria iraní.
Trump ha defendido que “ha habido un cambio de régimen total” como consecuencia de los bombardeos iniciados el 28 de febrero. “Los anteriores ya no están y estamos tratando con un nuevo grupo de gente y hasta ahora han sido mucho más razonables”, ha recalcado.
En relación con el nuevo líder supremo iraní, Moqtaba Jamenei, Trump ha incidido en que “nadie sabe nada de él”. “Está herido muy gravemente”, ha añadido.