Las autoridades de Líbano han actualizado este lunes el balance de víctimas de los ataques israelíes iniciados el pasado 2 de marzo, y sitúan ya en casi 2.090 los fallecidos y en más de 6.700 los heridos, en un contexto de fuerte escalada bélica entre el Ejército de Israel y la milicia chií Hezbolá tras la ofensiva israelí contra Irán a finales de febrero.
Según los últimos datos difundidos por el Ministerio de Sanidad, 2.089 personas han perdido la vida y 6.762 han resultado heridas a consecuencia de estos bombardeos. En las últimas 24 horas se han contabilizado 34 muertos adicionales y 174 nuevos heridos. Dentro de este recuento figuran también 166 menores fallecidos y 648 niños y adolescentes heridos.
El pasado miércoles, el Ejército israelí llevó a cabo la mayor campaña de ataques en un solo día sobre territorio libanés desde el inicio de esta escalada, causando la muerte de más de 300 personas y dejando 1.150 heridos, de acuerdo con el balance facilitado por las autoridades de Líbano.
En paralelo a la intensificación de la violencia, está previsto que delegaciones de ambos países celebren este martes conversaciones en Washington. Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostiene que el alto el fuego pactado la semana pasada “entre Estados Unidos e Irán” no afecta a Líbano ni modifica la postura de Israel respecto a su vecino del norte.