Casi cuatro menores muertos o heridos cada hora en Oriente Próximo desde que comenzó la guerra

UNICEF alerta de que casi cuatro menores mueren o resultan heridos cada hora en la guerra en Oriente Próximo y denuncia un grave déficit de financiación.

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Menores de edad desplazadas en Líbano Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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Más de 2.100 niños y niñas han perdido la vida o han resultado heridos desde que comenzó la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano el pasado 28 de febrero: 206 en Irán, 118 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait, de acuerdo con los datos oficiales difundidos.

Esta cifra supone una media diaria de unos 87 menores muertos o heridos desde el inicio de las hostilidades, lo que equivale a casi cuatro cada hora, ha denunciado el director ejecutivo adjunto del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Ted Chaiban.

“Los niños y niñas de toda la región están pagando un precio devastador. Una escalada mayor hacia un conflicto más amplio o prolongado sería catastrófica para millones de personas más”, ha advertido Chaiban.

Además de los menores fallecidos o con lesiones y del impacto emocional sobre sus familias, miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus casas ante los “incesantes bombardeos y las órdenes de evacuación” que han vaciado pueblos y grandes zonas urbanas, ha alertado UNICEF.

En Irán, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que unas 3,2 millones de personas han sido desplazadas, entre ellas unos 864.000 niños y niñas. En Líbano, más de un millón de personas se encuentran fuera de sus hogares, incluidos unos 370.000 menores, casi un tercio del total, y numerosas familias se han refugiado en edificios públicos, como centros escolares. Además, unos 90.000 sirios han regresado a Siria desde que estalló el conflicto, junto con varios miles de libaneses.

En todo Oriente Próximo, alrededor de 44,8 millones de niños y niñas ya residían en áreas afectadas por la violencia antes de esta nueva escalada. Las repercusiones de lo que está ocurriendo ahora serán profundas y prolongadas para esta población infantil, advierte UNICEF.

“Demasiados hogares, escuelas y hospitales, los sistemas y servicios de los que depende la infancia, han sido dañados o destruidos. Los sistemas sanitarios, que ya estaban bajo presión, ahora están colapsando. Además, las cadenas de suministro están interrumpidas”, ha resaltado la organización internacional.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha reclamado el fin inmediato de las hostilidades y una desescalada real. Ha subrayado que todas las partes deben actuar con la máxima contención y que, conforme al derecho internacional humanitario, la población civil ha de ser protegida en todo momento. UNICEF ha reiterado que “Las escuelas no son objetivos. Los hospitales no son objetivos. Los niños y niñas no son objetivos”.

Las agencias internacionales han movilizado recursos para hacer frente a la emergencia, pero actualmente se enfrentan a un déficit de financiación del 86%. Para mantener la respuesta humanitaria y los servicios esenciales, reclaman el cese de la violencia, acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas, así como apoyo económico urgente.