El Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD) informó este viernes de que ha localizado y acompañado a varios aviones militares rusos que fueron detectados en la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) de Alaska. El organismo precisó que en ningún momento abandonaron el espacio aéreo internacional y que “no supusieron una amenaza”.
En su nota oficial, el mando conjunto de Estados Unidos y Canadá detalló que “el NORAD detectó y siguió el 19 de febrero a dos Tu-95S, dos Su-35S y un A-50 que operan en la ADIZ de Alaska”, tras lo cual desplegó en la zona “dos F-16S, dos F-35S, un E-3 y cuatro KC-135S para interceptar, identificar y escoltar a los aparatos hasta que salieron de la ADIZ de Alaska”.
El organismo subrayó además que “las aeronaves militares rusas permanecieron en espacio aéreo internacional y no ingresaron al espacio aéreo soberano estadounidense ni canadiense”, remarcando que “esta actividad rusa en la ADIZ de Alaska tiene lugar con regularidad y no se considera una amenaza”.
En el mismo comunicado, el mando recordó que “el NORAD emplea una red de defensa por capas compuesta por satélites, radares terrestres y aéreos, y aviones de combate para detectar y rastrear aeronaves e informar sobre las acciones apropiadas”, y añadió que “sigue preparado para emplear diversas opciones de respuesta en defensa de América del Norte”.
Las zonas de identificación de defensa aérea, establecidas de forma unilateral por algunos Estados, no se basan en acuerdos internacionales y forman parte de los mecanismos que utilizan para detectar y seguir aeronaves extranjeras con el argumento de la seguridad nacional.
Estados Unidos, junto a otros países, ha delimitado este tipo de áreas sobre porciones de su espacio aéreo e incluso más allá de sus fronteras, sin que ello genere obligaciones jurídicas para los Estados cuyos aviones las crucen, aunque sí puede dar lugar a roces diplomáticos cuando no se emiten avisos previos.