El número de víctimas mortales provocado por la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán se ha elevado hasta rondar las 1.560 personas, una cifra en la que se contabilizan alrededor de 210 menores, según ha confirmado este martes el responsable de la organización de emergencias iraní, Yafar Miadfar.
“Desde el inicio de la Guerra de Ramadán hasta hoy hay 1.563 fallecidos”, ha dicho Miadfar, que ha especificado que 208 son niños, entre ellos 168 estudiantes de una escuela femenina de Minab, según la cadena de televisión pública iraní, IRIB. Además, ha afirmado que trece de los muertos tenían menos de cinco años, incluido un bebé de tres días.
La organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, la ofensiva deja hasta la fecha más de 1.440 civiles muertos, a los que se suman unos 1.160 militares y cerca de 660 cuya identidad no ha sido determinada por el momento.
Entre los muertos figuran destacadas figuras como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, así como altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
La ofensiva fue lanzada en medio de un nuevo proceso de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha llevado a Teherán a responder atacando territorio israelí e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo, incluidas bases militares.