Las autoridades de China han expresado este lunes su firme rechazo al ataque ocurrido durante la Cena de Corresponsales celebrada el sábado en Washington, capital de Estados Unidos, y han condenado cualquier “acto de violencia”. Estas declaraciones se producen poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera de que la violencia política “siempre ha estado presente” en el país.
Tras el tiroteo registrado el fin de semana, que obligó al Servicio Secreto a evacuar de inmediato a Trump y al vicepresidente, JD Vance, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, ha señalado que Pekín se encuentra “siguiendo de cerca los acontecimientos”.
“Siempre nos oponemos y condenamos actos ilegales de violencia”, ha subrayado, según informaciones difundidas por la agencia estatal china de noticias Xinhua. Sus palabras llegan después de que numerosos dirigentes internacionales hayan condenado este nuevo episodio de violencia en torno a Trump, en una línea similar a las reacciones que siguieron al intento fallido de acabar con su vida en 2024 durante un mitin en Pensilvania.
Entre estos líderes figuran la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y su alta representante para la Política Exterior, Kaja Kallas, que han insistido en que “la violencia política no tiene cabida en una democracia”. También se ha pronunciado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien ha recalcado que “la violencia nunca es el camino” y que “la humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz”.