El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, ha destacado este jueves que el desplazamiento del primer ministro de Canadá, Mark Carney, a Pekín representa un “punto de inflexión” en los vínculos entre ambos países y un “símbolo” de las “buenas intenciones” que comparten.
Se trata del primer viaje a China de un jefe de Gobierno canadiense en los últimos ocho años, durante el cual Carney tiene en agenda reuniones con varios altos responsables del Ejecutivo chino. “Mantendrán conversaciones y encuentros que podrían propiciar una mejora de los lazos”, ha señalado Wang en un comunicado oficial.
En un contexto en el que Canadá parece tomar cierta distancia de su socio histórico, Estados Unidos, ante la intensificación de la política arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump, el liderazgo chino ha abogado por disminuir la exposición económica a Washington y reforzar otras alianzas.
El propio Carney ha anunciado su llegada a Pekín mediante un mensaje en redes sociales, en el que ha abogado por “crear nuevas oportunidades” en aras de “una prosperidad a ambos lados del Pacífico”. “Estamos preparados para crear nuevas alianzas, unas que se apoyen en lo mejor de nuestro pasado pero que sirvan para responder a los nuevos desafíos de hoy”, ha manifestado.
Antes de abandonar Canadá, el primer ministro subrayó que su meta es “lograr una mejora de los lazos comerciales, energéticos y de seguridad” entre las dos naciones, además de impulsar el intercambio en distintos ámbitos, entre ellos el sector agrícola.