El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha censurado este lunes el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní desde el sábado. Pekín ha descrito el suceso como una “grave violación” de la soberanía iraní y un “atropello” a los principios recogidos en la Carta de Naciones Unidas.
En una comparecencia ante los medios, un portavoz del Ministerio ha recalcado que “el ataque y asesinato del líder supremo de Irán constituye una grave violación de la soberanía y la seguridad de Irán, un atropello a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y a las normas fundamentales de las relaciones internacionales”.
El departamento encabezado por Wang Yi ha subrayado que “se opone firmemente y condena enérgicamente” la muerte de Jamenei. En este sentido, ha reclamado el fin “inmediato de las operaciones militares, a evitar una mayor escalada de tensiones y a salvaguardar conjuntamente la paz y la estabilidad en Oriente Próximo”.
Horas antes, el propio ministro había denunciado el “inaceptable asesinato flagrante de un líder soberano y la incitación a un cambio de régimen”, remarcando que constituyen “violaciones del Derecho Internacional”, y ha pedido la conformación de un “frente conjunto” internacional contra las “acciones unilaterales”.