China ejecuta a cuatro miembros de la familia Bai, una red criminal activa en el norte de Birmania

China ejecuta a cuatro miembros de la familia Bai y refuerza su ofensiva contra las redes criminales asentadas en el norte de Birmania.

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Bandera de China en la ciudad rusa de San Petersburgo (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

Bandera de China en la ciudad rusa de San Petersburgo (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

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Las autoridades chinas han llevado a cabo este lunes la ejecución de otros cuatro integrantes de una red criminal que operaba en el norte de Birmania, pocos días después de haber ajusticiado a once miembros de otro clan mafioso implicado en fraude y trata de personas en el país vecino.

Los ajusticiados, señalados como parte de la familia Bai, forman parte de los cinco acusados condenados a muerte en noviembre de 2025 por su participación en estas actividades delictivas. Uno de los sentenciados no llegó a ser ejecutado al fallecer previamente en prisión a consecuencia de una enfermedad, según ha detallado la agencia oficial china de noticias Xinhua.

Un tribunal de la provincia de Shenzhen declaró a los procesados responsables de una amplia serie de delitos, entre ellos homicidio, fraude en las telecomunicaciones y tráfico de drogas. Este fallo fue posteriormente confirmado por el Tribunal Supremo, que desestimó todos los recursos presentados por los condenados y autorizó la aplicación de la pena capital.

La organización conocida como familia Bai está acusada de haber levantado complejos en la zona birmana de Kokang para desarrollar diversas actividades criminales, desde el fraude a través de telecomunicaciones e Internet hasta secuestros, extorsiones, homicidios, prostitución y explotación de casinos. Mediante estas operaciones habrían llegado a obtener cerca de 29.000 millones de yuanes (unos 3.520 millones de euros).

Además, a la banda se le atribuye la muerte de seis ciudadanos chinos y lesiones a varios más, hechos que el tribunal de Shenzhen consideró suficientemente acreditados para imponer las penas de muerte que ahora se han ejecutado.

Previamente, el 29 de enero, las autoridades chinas ya habían ejecutado a once integrantes de otra organización mafiosa conocida como familia Ming, considerada uno de los cuatro mayores grupos criminales del norte de Birmania y acusada de gestionar complejos dedicados al fraude, la producción de drogas y la prostitución.

La familia Ming, liderada por Ming Xuechang, está señalada por controlar instalaciones en Kokang, una región autónoma birmana próxima a la frontera con China, convertida en foco de operaciones de estafa realizadas por cientos de trabajadores birmanos víctimas de tráfico de personas que se dedicaban a engañar a través de Internet.

En 2023, China puso en marcha operaciones específicas para combatir la actividad de estas redes criminales y, con la cooperación de Birmania, detuvo a miles de sospechosos vinculados presuntamente con estos delitos, sobre todo en Kokang y en su capital, Laukkaing.