China ejecuta a once miembros de una red criminal vinculada a estafas en Birmania

China ejecuta a once miembros de redes criminales ligadas a estafas en Birmania, vinculadas a la familia Ming y a complejos de fraude en Kokang.

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Imagen de archivo de una bandera de China. JULIEN DELFOSSE / DPPI Media / AFP7 / Europa Press

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Las autoridades chinas han llevado a cabo este jueves la ejecución de once integrantes de una organización criminal que controlaba centros dedicados a estafas en territorio birmano. Los acusados habían sido sentenciados a pena de muerte en septiembre de 2025 por varios delitos, entre ellos homicidio, detención ilegal y fraude.

Las penas capitales se han aplicado a primera hora del día en la ciudad de Wenzhou, en la provincia oriental de Zheijaing, tras recibir la aprobación del Tribunal Popular Supremo, tal y como ha informado la agencia oficial de noticias Xinhua.

Los ajusticiados formaban parte de la conocida familia Ming, considerada uno de los cuatro grandes clanes mafiosos que operan en el norte de Birmania. A este grupo se le atribuye la gestión de complejos dedicados al fraude, la producción de drogas y la prostitución.

Las autoridades sospechan además de posibles vínculos entre estas redes delictivas y responsables birmanos, en un país gobernado desde febrero de 2021 por una junta militar que llegó al poder tras un golpe de Estado para anular las elecciones celebradas meses antes, en las que se impuso el partido de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

La familia Ming, liderada por Ming Xuechang, está señalada por controlar instalaciones en Kokang, una región autónoma de Birmania próxima a la frontera con China. Esta zona se ha convertido en epicentro de las estafas cometidas por cientos de trabajadores birmanos víctimas de tráfico de personas, obligados a engañar a través de Internet.

En 2023, China puso en marcha varias operaciones para frenar las actividades de estas organizaciones criminales y, con la cooperación de Birmania, detuvo a miles de sospechosos vinculados a estas tramas, sobre todo en Kokang y en su capital, Laukkaing.

Entre los once ejecutados figura también el cabecilla de otra banda, Wu Hongming, con quien la familia Ming habría tejido alianzas para perpetrar distintos delitos, incluidos asesinatos, detención ilegal de personas relacionadas con fraudes y agresiones. Como consecuencia de estas acciones, catorce ciudadanos chinos perdieron la vida.