Las autoridades chinas han informado este jueves de que ascienden a 16 las personas condenadas a la pena capital tras una serie de macrojuicios contra dos organizaciones criminales asentadas en el norte de Birmania, implicadas en una amplia trama de fraude por Internet y otros sistemas de telecomunicaciones.
El Tribunal Popular Supremo ha detallado que, en total, se han tramitado 27.000 causas vinculadas con actividades de estafa en el norte del país vecino, con más de 41.000 personas condenadas. Entre estos procedimientos figuran casos relacionados con las familias Ming y Bai, consideradas dos de las principales estructuras mafiosas que operan en esta región fronteriza.
Según el alto tribunal, 39 acusados han recibido penas de cadena perpetua o condenas a muerte, de los cuales 16 han sido sentenciados a la pena capital. Las autoridades han subrayado que estos clanes criminales han quedado completamente desarticulados, de acuerdo con la información difundida por la agencia oficial de noticias Xinhua.
Entre finales de enero y principios de febrero, las autoridades del gigante asiático ejecutaron a cerca de 15 integrantes de estas organizaciones, que desarrollaban la mayor parte de sus actividades ilícitas en la región birmana de Kokang.
Las bandas desmanteladas estaban involucradas en un amplio abanico de delitos, desde fraude mediante telecomunicaciones e Internet hasta secuestros, extorsiones, homicidios, prostitución y explotación de casinos, además del asesinato de varios ciudadanos chinos.
En 2023, China puso en marcha varias operaciones específicas para combatir estas redes criminales, que derivaron, con la cooperación de Birmania, en la detención de miles de sospechosos presuntamente implicados en estas actividades, sobre todo en Kokang y en su capital, Laukkaing.