Las autoridades chinas han comunicado este viernes el envío de 200.000 dólares, equivalentes a unos 175.000 euros, en concepto de ayuda humanitaria para Irán, en respuesta a la ofensiva emprendida por Estados Unidos e Israel contra el país persa. La asistencia se canalizará a través de la Sociedad de Cruz Roja China, mientras Pekín ha denunciado públicamente el elevado número de víctimas civiles.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, ha señalado en una comparecencia ante los medios que Pekín “condena todos los ataques indiscriminados contra civiles y objetivos no militares”, incluidos los perpetrados contra centros educativos. En esta línea, ha subrayado que “atacar a niños es incluso una violación más grave del Derecho Internacional y cruza la línea de la moralidad y la consciencia”, tal y como recoge el diario chino ‘Global Times’.
Guo ha expresado además sus “más profundas condolencias” a los estudiantes de la escuela Shajare Tayebe de Minab, en la provincia iraní de Hormozgán, donde más de 180 personas, en su mayoría alumnos, perdieron la vida en un ataque registrado el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el inicio de la ofensiva.
El portavoz ha recalcado que “China está dispuesta a seguir ofreciendo la asistencia necesaria a Irán de acuerdo con el espíritu del humanitarismo, para apoyar al pueblo iraní para que supere estos momentos difíciles”. Este anuncio constituye el primer paquete de ayuda hecho público por Pekín desde el estallido de la guerra.
En paralelo, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó inicialmente que Washington hubiera tenido participación en el ataque contra el colegio, el mandatario ha terminado por aceptar las conclusiones de la investigación interna sobre la masacre.