El Ejecutivo chino ha instado este martes a que se salvaguarde “la seguridad de la navegación” en el estrecho de Ormuz, después de que Irán haya decretado el cierre de este enclave estratégico como parte de su respuesta a la ofensiva sorpresa lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, ha subrayado que “China pide a todas las partes que cesen inmediatamente las operaciones militares, eviten un mayor aumento de las tensiones, protejan la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y eviten causar un mayor impacto a la economía global”.
En su comparecencia, Mao ha recalcado que “la seguridad energética es de gran importancia para la economía global y todas las partes tienen responsabilidad a la hora de garantizar unos suministros energéticos estables y sin problemas”, al tiempo que ha reiterado las acusaciones contra Washington y Tel Aviv por haber llevado a cabo un ataque no provocado contra Irán.
La portavoz ha afeado además que la Casa Blanca ordenara esta campaña de bombardeos en pleno proceso de conversaciones con Teherán para tratar de alcanzar un nuevo pacto sobre el programa nuclear iraní, una actuación que, ha sostenido, “viola el Derecho Internacional y las normas básicas en las relaciones internacionales”, según ha informado el diario chino ‘Global Times’.
Mao ha recordado asimismo que “China aboga de forma consistente por la resolución pacífica del contencioso nuclear en Irán a través del diálogo y la negociación, al tiempo que respeta el derecho de Irán a un uso pacífico de la energía nuclear”, y ha señalado que las autoridades iraníes han reiterado en numerosas ocasiones que no pretenden desarrollar armamento atómico.
En este sentido, ha insistido en que el expediente nuclear iraní “debe volver a la vía de la solución política y diplomática”, remarcando la urgencia de “un cese inmediato de las acciones militares” y “una vuelta rápida” a la mesa de conversaciones “para hacer respetar el sistema internacional de no proliferación y mantener la paz en Oriente Próximo y el mundo”.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ha causado hasta ahora cerca de 800 muertos en territorio iraní, según confirmó este mismo martes la Media Luna Roja. Entre las víctimas mortales se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército iraní. Teherán ha reaccionado con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra bases estadounidenses situadas en diversos países de Oriente Próximo.