El Ejecutivo chino ha instado este martes a todas las partes implicadas a actuar con “sinceridad” para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Próximo, reiterando que el origen del conflicto se encuentra en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. Al mismo tiempo, ha advertido de que la situación en la región “sigue deteriorándose” a causa de la guerra.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, subrayó que “todas las partes deben demostrar sinceridad para poner fin cuanto antes a esta guerra, que nunca debió haber tenido lugar”, y avisó de que el enfrentamiento se está “recrudeciendo”, con efectos negativos sobre la economía global y la seguridad energética, algo que constituye “una profunda preocupación para la comunidad internacional”.
“Desde el estallido del conflicto, China ha estado comprometida con promover un alto el fuego a través de una postura objetiva, imparcial y equilibrada”, señaló Mao, recordando que el ministro de Exteriores, Wang Yi, ha sostenido más de 25 conversaciones telefónicas con “varias partes”, entre ellas Irán, Israel, Rusia y los países del Golfo, de acuerdo con la información publicada por el diario chino ‘Global Times’.
Asimismo, la portavoz rememoró que China y Pakistán han presentado recientemente una propuesta conjunta para tratar de cerrar un acuerdo de paz, una iniciativa que, en sus palabras, “refleja el consenso entre la comunidad internacional para promover la paz y poner fin al conflicto”. “La paz no puede lograrse a través de la fuerza, por lo que un acuerdo político es la única salida”, defendió.
Mao volvió a insistir en que la guerra se desencadenó a raíz de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, calificados de nuevo como “una violación del Derecho Internacional”, y recalcó que “la prioridad principal es lograr un cese inmediato de las hostilidades, volver al diálogo y las negociaciones, abordar las causas del problema y restaurar la paz y la estabilidad en la región del Golfo”.