China urge a Takaichi a mantener una línea pacifista en la región tras su triunfo aplastante en Japón

China presiona a Takaichi para que mantenga una vía pacifista tras su mayoría absoluta, mientras alerta del auge ultraderechista y de una posible remilitarización.

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La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, durante la jornada electoral este 8 de febrero. Europa Press/Contacto/Kim Kyung-Hoon

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Las autoridades chinas han pedido este lunes a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, que mantenga una senda de desarrollo pacífico en la región tras su victoria abrumadora en las elecciones legislativas celebradas el domingo, un resultado que refuerza su control del Parlamento y le abre la puerta a introducir cambios profundos en la política militar y en las cuentas de Defensa de Tokio.

“Instamos a las autoridades gobernantes de Japón a afrontar, en lugar de ignorar, las preocupaciones de la comunidad internacional, a adherirse al camino del desarrollo pacífico en vez de repetir los errores del pasado, y a respetar los cuatro documentos políticos entre China y Japón, en lugar de actuar de mala fe”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Lin Jian, en declaraciones recogidas por el diario 'Global Times'.

En esta línea, Pekín ha reiterado a Tokio su demanda de que se retracte de las afirmaciones “erróneas” de Takaichi sobre Taiwán y que acredite con “acciones concretas” su voluntad de preservar los fundamentos políticos que sostienen las relaciones bilaterales entre ambos países.

Después de la polémica generada por las palabras de Takaichi de que Japón reaccionaría a una intervención militar o un bloqueo desde Taiwán, que desde Pekín ven como un “pretexto” de Tokio para justificar su “remilitarización”, el portavoz ha insistido en que la línea de China hacia Japón sigue siendo estable y coherente y que “no cambiará por unas elecciones”.

De igual modo, el Gobierno chino ha advertido sobre el avance de las corrientes de ultraderecha en Japón en estos comicios, enlazándolo con el pasado militarista y expansionista del país durante la Segunda Guerra Mundial. Las enseñanzas de aquel periodo siguen vigentes y no deben ser pasadas por alto, ha remarcado Lin, antes de avisar de que si estos sectores “juzgan erróneamente la situación y actúan de manera imprudente”, “se enfrentarán a la resistencia del pueblo japonés y a una firme respuesta de la comunidad internacional”. “Olvidar la historia significa traición, y negar la responsabilidad implica el riesgo de repetir los errores”, ha señalado.

Por ello ha subrayado que “solo aprendiendo de la historia” es posible “mirar hacia el futuro”. “¿Seguirá Japón el camino del desarrollo pacífico y se ganará la confianza de sus países vecinos y de la comunidad internacional mediante acciones concretas? ¿O irá contra la corriente de la historia y desafiará el orden internacional de posguerra?”, ha planteado el portavoz de Exteriores.

En el plano interno japonés, el Partido Liberal Democrático (PLD), liderado por la conservadora Takaichi, ha logrado una 'supermayoría' en la Cámara de Representantes al hacerse con 310 de los 465 escaños en juego en las legislativas del domingo.

Con este reparto de fuerzas, Takaichi tendrá capacidad para gobernar sin necesidad de socios y sacar adelante leyes sin el apoyo de la Cámara Alta, además de impulsar una revisión de la Constitución. El resultado supone un triunfo rotundo para la jefa del Ejecutivo, que supera la histórica victoria que el propio PLD obtuvo en 1986. La primera ministra no necesitará apoyarse en formaciones como el Partido de la Restauración de Japón (PRJ) para asegurar la gobernabilidad.

El PLD controlará asimismo la presidencia de las 17 comisiones de la Cámara de Representantes y estará en disposición de activar una reforma constitucional, sujeta a un referéndum posterior, que podría cuestionar el carácter pacifista de la Carta Magna y las actuales restricciones al poder militar del país.