China y Filipinas retoman el diálogo sobre las zonas en disputa del mar de China Meridional

Filipinas y China reabrirán en Quanzhou el diálogo sobre el mar de China Meridional en plena escalada de incidentes navales y presión energética global.

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Varios pescadores cerca del bajo de Masinloc, en las aguas en disputa del mar de China Meridional. GUARDIA COSTERA DE FILPINAS

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Las autoridades de Filipinas han anunciado este viernes su intención de reactivar las conversaciones bilaterales con China para tratar el futuro de las áreas en litigio en el mar de China Meridional, un foco habitual de tensión entre ambos países, donde las fricciones se han intensificado en los últimos años.

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores filipino ha señalado que la previsión es que el diálogo vuelva a ponerse en marcha en la ciudad de Quanzhou, en la provincia oriental china de Fujian. En este marco, las delegaciones de ambos países revisarán sus posturas tras los acontecimientos más recientes en la zona.

“La reanudación de conversaciones se produce mientras Manila busca reactivar la colaboración con Pekín en el contexto del conflicto en Oriente Próximo, que provoca interrupciones masivas en los suministros de petróleo en todo el mundo”, ha sostenido el departamento, que también ha subrayado que existen “oportunidades para establecer plataformas de colaboración con el fin de mantener la seguridad energética en la región”.

Por su parte, el Gobierno chino ha reiterado que la puerta “está abierta” a llevar a cabo exploraciones conjuntas de hidrocarburos con Filipinas en un contexto de creciente crisis energética global.

Este mismo viernes, la Armada de Filipinas ha denunciado que uno de sus buques militares estuvo “cerca de colisionar” con un navío de la Armada china en aguas próximas a la isla de Pagasa (Thitu en chino), bajo administración filipina pero objeto de disputa. Según un informe del Mando Occidental (WESCOM) de las Fuerzas Armadas de Filipinas, el suceso estuvo motivado por las “maniobras temerarias” del barco chino.

El incidente se ha producido apenas tres semanas después de que una embarcación china apuntara a una fragata de la Armada filipina que realizaba labores de patrulla en las inmediaciones del arrecife de Escoda, denominado Xianbin Jiao por China.

El coronel Nep Padua, portavoz del WESCOM, declaró que el buque 'BRP Benguet' “evitó con éxito una posible colisión tras una maniobra peligrosa de una fragata lanzamisiles 532 de la Armada de China durante una operación marítima de rutina cerca de la isla Pagasa”.

El mar de China Meridional, que baña las costas de China y de varios estados del Sudeste Asiático, entre ellos Filipinas, se ha consolidado como un escenario de disputas geopolíticas desde hace décadas, debido a las numerosas reclamaciones solapadas sobre sus aguas.

Las zonas en conflicto concentran rutas marítimas esenciales para el comercio internacional y sus fondos marinos podrían albergar importantes reservas de petróleo y gas. Pekín ha actuado de forma reiterada contra buques filipinos, a los que acusa de penetrar en aguas que considera bajo su soberanía.