Pakistán y China han presentado este martes una propuesta conjunta de cinco puntos para lograr un alto el fuego en la guerra que afecta a Irán, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar un proceso de negociaciones de paz que permita frenar la inestabilidad que sacude a Oriente Próximo.
La iniciativa se ha dado a conocer durante la visita a Pekín del ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, quien se ha reunido con su homólogo chino, Wang Yi. Ambos responsables han pactado un marco de cinco ejes que sirva de guía a los esfuerzos diplomáticos dirigidos a detener el conflicto y restaurar la estabilidad regional, con especial atención a la libre circulación por el estrecho de Ormuz, corredor esencial para el suministro mundial de crudo.
De acuerdo con la agencia oficial china Xinhua, el esquema contempla detener de inmediato las hostilidades, poner en marcha conversaciones de paz en el menor plazo posible, proteger los objetivos no militares y reforzar la seguridad de la navegación.
Con este movimiento, Pakistán refuerza su papel en las gestiones diplomáticas para cerrar la guerra, tras acoger el pasado fin de semana a los ministros de Exteriores de Arabia Saudí, Egipto y Turquía y adelantar que confía en celebrar en breve encuentros entre representantes de Estados Unidos e Irán.
Los cinco puntos del plan de Islamabad y Pekín
El primer elemento del documento acordado por Islamabad y Pekín se centra en alcanzar un alto el fuego inmediato y detener los combates, al tiempo que se reclama hacer todo lo posible para evitar una escalada mayor y la extensión del conflicto. Este apartado incluye la entrada de suministros de ayuda humanitaria en todas las zonas golpeadas por la guerra.
El siguiente paso previsto en la propuesta es la apertura de conversaciones de paz "lo antes posible". "Se debe respetar la soberanía, integridad territorial, independencia y seguridad de Irán y de los países del Golfo. El diálogo y la diplomacia son la única vía viable para resolver los conflictos", recalca el texto impulsado por China y Pakistán, que aboga por resolver las disputas exclusivamente por medios pacíficos y por que las partes renuncien al uso o la amenaza de la fuerza, en una alusión clara a las exigencias de Teherán de que no se repitan acciones militares tras los dos últimos intentos de acercamiento con Washington, que concluyeron abruptamente con ataques estadounidenses.
El tercer punto exige proteger la seguridad de los "objetivos no militares" para evitar vulnerar el principio de salvaguarda de la población civil. "China y Pakistán hacen un llamamiento a todas las partes para cesar de inmediato los ataques contra civiles y objetivos no militares, cumplir plenamente con el Derecho Internacional Humanitario y detener los ataques a infraestructuras clave como instalaciones energéticas, plantas desalinizadoras, sistemas eléctricos e instalaciones nucleares pacíficas, incluidas las centrales nucleares", recoge la propuesta difundida por Xinhua.
En relación con el estrecho de Ormuz, el documento de cinco puntos subraya que debe preservarse la seguridad de la navegación en este enclave estratégico. "El estrecho de Ormuz y sus aguas circundantes son rutas internacionales vitales para el comercio de bienes y energía. China y Pakistán instan a todas las partes a garantizar la seguridad de los buques y tripulaciones varadas en el estrecho, organizar el paso seguro y rápido de los barcos civiles y comerciales, y restaurar la navegación normal en el estrecho lo antes posible", señala el texto.
Como quinto y último punto, China y Pakistán reclaman "salvaguardar la primacía de la Carta de las Naciones Unidas", insistiendo en la necesidad de un "multilateralismo genuino, promover conjuntamente un papel más fuerte de la ONU y apoyar la conclusión de acuerdos-basados en los propósitos y principios de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional", remarcando que este debe ser el camino para construir "un marco de paz integral y alcanzar una paz duradera".
El gigante asiático ha expresado su respaldo a los esfuerzos de mediación de Islamabad entre Irán y Estados Unidos en plena búsqueda de un acuerdo y se ha mostrado dispuesto a impulsar iniciativas conjuntas que faciliten el cese de la guerra.