Choque diplomático entre Hungría y Ucrania por acusaciones de injerencia y uso político de la minoría húngara

Hungría y Ucrania mantienen un duro choque diplomático por la adhesión a la UE, la injerencia electoral y el uso de la minoría húngara en Transcarpatia.

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El primer ministro húngaro, Viktor Orbán (archivo) Europa Press/Contacto/Attila Volgyi

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán (archivo) Europa Press/Contacto/Attila Volgyi

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Los ejecutivos de Hungría y Ucrania mantienen en las últimas horas un agrio enfrentamiento verbal, en el que ambos gobiernos se han lanzado reproches cruzados. Budapest acusa a Kiev de inmiscuirse en su proceso electoral, mientras que las autoridades ucranianas señalan a Hungría por utilizar a la minoría húngara residente en Ucrania como instrumento de presión política.

El origen de la polémica se sitúa en unas palabras del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, pronunciadas el viernes, cuando afirmó que "no creo que haya ningún parlamento húngaro en los próximos cien años que apoye la adhesión de Ucrnaia a la UE".

La réplica llegó de inmediato desde Kiev. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sibiha, respondió que "su plan está condenado al fracaso". "Tu jefe de Moscú no durará 100 años ni aunque estuviérais dispuestos a donarle todos los órganos. Algún día Ucrania se unirá a la UE y enmarcaremos este titular en el Parlamento de Ucrania para recordar tus mentiras durante los cien próximos años", escribió en un mensaje difundido en redes sociales.

El jefe de la diplomacia húngara, Péter Szijjártó, intervino a continuación para denunciar la "interferencia" de Ucrania en las próximas elecciones húngaras, fijadas para el 12 de abril. "Sabemos queréis un Gobierno que le diga que sí a Bruselas y que esté dispuesto a arrastrar a Hungría a vuestra guerra, ¡pero no vamos a permitirlo! ¡El gobierno húngaro soberano seguirá protegiendo al país y a su gente de vuestra guerra! ¡Hungría primero!", proclamó.

Más adelante, Sibiha volvió a responder aludiendo a la comunidad húngara asentada en Transcarpatia. "Viktor Orbán y su equipo no se preocupan del bienestar y la seguriad de los húngaros que viven en Ucrania. Orbán solo quiere que sigan siendo rehenes de sus aventuras geopolíticas y seguir blanqueando dinero a través de trucos y fundaciones en el extranjero para construir otro estadio de fútbol o un nuevo zoológico privado con cebras", sostuvo.

En esta línea, el ministro ucraniano considera que "Viktor Orbán está cometiendo un nuevo crimen contra el pueblo húngaro y contra Hungría en sí". "La entrada de Ucrania en la UE acercará la paz más y garantízaría la seguridad y prosperidad para toda Europa y para toda la nación húngara", remarcó.

Según Sibiha, la postura de bloqueo de Budapest únicamente sirve para "cumplir con los deseos de Putin", en alusión al presidente ruso, Vladimir Putin. "Ni Hungría ni el pueblo húngaro no se merecen esto", argumentó, al tiempo que advertía de que "en lo que atañe a las elecciones, no debeís temer por Ucrania, sino por el pueblo húngaro, que está cansado de vuestras mentiras, de vuestra cleptocracia y de vuestro odio".

El último movimiento, por ahora, lo ha realizado Szijjártó, quien acusó a Sibiha de que "acaba de anunciar que el Gobierno ucraniano está participando en las elecciones húngaras". "Se presentan con el nombre Tisza. Pero ministro, ¡tenga cuidado! Perderá mucho. Más e lo que cree", advirtió, en alusión al conservador Partido Respeto y Libertad (Tisza), al que los sondeos pronostican un resultado destacado.

En la provincia ucraniana de Transcarpatia residen entre 100.000 y 150.000 ciudadanos de origen húngaro, una minoría dentro de una población total de 1,3 millones de habitantes. Tras la desaparición del Imperio Austrohúngaro en 1919, el territorio pasó a manos de Checoslovaquia y, después de la II Guerra Mundial, se integró en la República Socialista Soviética de Ucrania, dentro de la URSS. En 1991, el 78 por ciento de los votantes apoyó en referéndum un estatuto de autonomía que, sin embargo, nunca llegó a aplicarse.